Pocos productos hay tan ‘de temporada’ como las setas. El otoño es la temporada de setas por excelencia. Pero también hay unas pocas especies de invierno. Sin embargo, la primavera es la estación de setas tan maravillosas como la colmenilla, la senderuela, el marzuelo, o el perrechico. La cuestión es, ¿se puede disfrutar de ellas fuera de su temporada? Te contamos como congelar setas.
La pregunta es: ¿se pueden congelar?
La respuesta es SI, las setas se pueden congelar. Puedes congelar setas una vez que están cocinadas sin ningún problema. Por ejemplo, un guiso con setas se puede congelar como cualquier otro plato preparado. También se pueden congelar las setas refritas.
Otra opción es escaldar las setas, es decir, someterlas a una cocción muy breve. En ese caso, cuando se hayan enfriado, congélalas dentro de bolsas de congelación con un poco de su jugo. A la hora de descongelarlas, pásalas a la nevera 24 horas antes. Éstas son unas setas perfectas para hacer un risotto.
¿Y qué hay de las setas naturales, crudas?
Las setas naturales también se pueden congelar, pero con ciertas precauciones. No las laves, pues las setas no deben estar demasiado húmedas. La mejor manera de congelar setas es hacerlo enteras, es decir, sin cortar ni laminar, en bolsitas que cierren herméticamente. Las setas deben tener espacio, es decir, las bolsas no deben estar muy llenas.
Para que conserven todo su aroma, sabor y textura natural, las setas deben congelarse a -20°. Aguantarán sin perder sus propiedades entre 6 y 9 meses.
Cómo descongelar las setas
Para descongelar las setas, no tienes más que sacarlas de la bolsa, separarlas y colocarlas en una rejilla para que escurran. Descongélalas en la nevera o a temperatura ambiente, pero nunca fuerces la descongelación ni con el microondas ni con agua.
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