Guisantes con bacon y chorizo

Los guisantes me gustan tantos, que si los compro frescos pocos son los que llegan a la mesa porque me los voy comiendo según los voy pelando. Son una verdura que me encanta, por ese sabor dulzón que posee. Con ella se pueden hacer desde deliciosas cremas a platos más sencillos como estos estupendos guisantes con bacón y chorizo. Es un plato perfecto para poner a la hora de cenar, que es cuando yo más lo preparo.

Barras de pan de aceite y semillas de lino y sésamo

El pan es una de las cosas que más me gusta hacer en casa por el maravilloso olor que desprende e invade todo el hogar. Desde hace unos años me atrevo a hacer cualquier tipo de receta, desde panes dulces a salados, y la verdad es que son ya pocas veces en las que lo compro. Una de nuestras recetas favoritas, es la de estas barras de pan de aceite y semillas de lino y sésamo. Es una receta de pan especial, que reservo para esas ocasiones en la que tenemos algo que celebrar. Aún no puedo entender como de unos ingredientes tan sencillos se consigue algo tan delicioso.

Buñuelos de queso

Estos buñuelos de queso siempre se terminan rápido, y más cuando los sirvo con algún tipo de salsa rica.
Hay que deshacer el queso y colocarlos en un bol mezclándolo con la harina de maíz. Cuando esté listo, se incorporan al bol los huevos, previamente batidos, y se mezclan bien antes de ir echando la leche poco a poco. Cuando se obtenga una masa homogénea, se forman los buñuelos cogiendo pequeñas porciones y dándoles la forma con las manos.

Hamburguesa casera americana

Siempre me han dado muchísima envidia esas enormes hamburguesas que salen en las películas americanas. Siempre me han parecido de lo más apetecibles asique no he parado con dar una receta que me satisfaga completamente. Esta hamburguesa casera americana es realmente rica, no, es deliciosa.

Mi sopa de calabaza

Las sopas son el acompañante perfecto o un primer plato estupendo cuando la comida va a ser pesada o cuando queremos comer más sano sin necesidad de tener que comer verduras que no nos gusten mucho. Hoy os voy a contar como hago yo una sopa de calabaza Es un sopa muy facilita de elaborar, con ingredientes muy comunes y que de textura queda muy finita. Espero que la probéis y os guste.

Caldo casero de pollo

Este caldo casero de pollo es muy sencillito de hacer y muy suave a la hora de digerir, por lo que es muy práctico para tomarlo en cualquier momento. Además, es práctico a la hora de hacer otras recetas que requieren caldo, en vez de poner la pastilla o uno comprado.
Por un lado, lavamos el puerro y lo troceamos bien pequeñito. Por otro lado, pelamos y raspamos la zanahoria. Lavamos bien el tomate y el nabo, y partimos la cebolla en dos mitades.

Garbanzos con acelgas

Los garbanzos, maravillosa legumbre, en mi casa solo se comía hasta hace poco de dos formas, o bien en cocido o bien en ensalada. Nunca habíamos probado a hacerlas de otra forma hasta que en un programa de cocina vi esta fantástica receta de garbanzos con acelgas. No es exactamente igual a como la presentaban, ya que la he ido modificando para adaptarla a nuestros gustos, aunque lo que sí que es deliciosa. Una forma muy sana de comer legumbres y verduras.

Risotto de verduras

Este risotto de verduras es el plato perfecto para los vegetarianos. Es un plato que no lleva nada de carne y que está lleno de sabor. Sabor delicioso y que se consigue simplemente siguiendo esta sencilla receta y utilizando para su elaboración los mejores ingredientes que podamos adquirir.

Salteado de garbanzos

Este salteado de garbanzos tiene un sabor especial a mi modo de verlo, y te lo recomiendo si te suele gustar esta legumbre guisada.
Es importante poner los garbanzos a remojo con una pizca de sal la noche anterior a cocinarlos.
Al día siguiente, cocer los garbanzos a fuego lento hasta que queden tiernos y al gusto.

Canapés de camembert, jamón serrano y kiwi macerado

Estos canapés de camembert, jamón serrano y kiwi macerado son lo más de lo más. Son exquisitos porque no son típicos, pero sobre todo son fáciles de hacer.
Para preparar el aliño, que debe hacerse lo primero de todo, hay que mezclar la sal con el vinagre de módena, la cucharada de mostaza, la cucharadita de miel y el aceite de oliva en un bol, y batirlo bien con una cuchara. Se pela el kiwi, se tritura bien y se coloca dentro de la preparación anterior durante una media hora dejándolo en la nevera.