Pasta con verduras y salsa de soja
La pasta con verduras es un plato muy típico en la cocina italiana. Yo, que nunca antes la había probado, cuando lo hice me encantó y yo que antes veía la pasta como un plato lineal aderezada siempre con los mismos ingredientes, cambié de opinión. Además es muy saciante y tras comerla no necesitaréis un segundo plato. ¡Es muy completo!
Salteado de garbanzos
Este salteado de garbanzos tiene un sabor especial a mi modo de verlo, y te lo recomiendo si te suele gustar esta legumbre guisada.
Es importante poner los garbanzos a remojo con una pizca de sal la noche anterior a cocinarlos.
Al día siguiente, cocer los garbanzos a fuego lento hasta que queden tiernos y al gusto.
Coliflor frita con ajos tiernos y sardinas
Esta coliflor frita con ajos tiernos y sardinas es, como normalmente, un rato que pasas con un olor desagradable. La cosa es que la coliflor tiene muchas propiedades buenas y hay que tratar de incluirla en la dieta diaria, por lo que lo mejor es pasar el mal trago y comerla con buenos condimentos.
Primero tenemos que cocer la coliflor en una olla con agua y sal. Una vez lista, la escurrimos y la dejamos reposar para que se enfríe un poco.
Pasta con vegetales salteados
La pasta con vegetales salteados es la forma perfecta de comer dos platos en uno y con un poco de todo. Esta ensalada es fácil de llevarla al trabajo y da la suficiente energía para afrontar el día hasta el final.
Pisto
Un plato que suelo hacer para que mis hijos coman verduras es cocinar un pisto casero. Es un plato que está delicioso y que no nos llevará mucho tiempo elaborarlo. Yo siempre que lo hago, le suelo poner o acompañar con huevo, porque es la mezcla de ambos ingredientes lo que hace que este plato se convierta en un platazo. Os cuento como hacerlo y espero que os animéis a cocinarlo sin dudarlo. ¡Os gustará muchísimo!
Muslo de pollo con zanahoria
Una de las comidas más fáciles y sabrosas es el pollo asado, además de tener cientos de formas de poder hacerse. Lo puedes condimentar con lo que más te guste y acompañar con lo que más desees. A mí me encanta esta receta de muslo de pollo con zanahoria, en la que todo queda deliciosamente hecho en un caldo de vino blanco y el aroma del romero.
Canapés de camembert, jamón serrano y kiwi macerado
Estos canapés de camembert, jamón serrano y kiwi macerado son lo más de lo más. Son exquisitos porque no son típicos, pero sobre todo son fáciles de hacer.
Para preparar el aliño, que debe hacerse lo primero de todo, hay que mezclar la sal con el vinagre de módena, la cucharada de mostaza, la cucharadita de miel y el aceite de oliva en un bol, y batirlo bien con una cuchara. Se pela el kiwi, se tritura bien y se coloca dentro de la preparación anterior durante una media hora dejándolo en la nevera.
Risotto de limón
El risotto de limón es uno de los más especiales que sé hacer. La verdad que me encanta jugar con el limón en platos salados, así que esta receta queda buenísima. Perfecto para comer solo o acompañando a platos de carne y pescado. El limón le da ese toque refrescante que lo hace tan especial.
Revuelto de champiñones y jamón serrano
Lo primero para preparar este revuelto de champiñones y jamón serrano es limpiar los champiñones y cortarlos en láminas.
Ponemos una sartén al fuego con el aceite, y una vez caliente echamos los champiñones junto con un poco de sal y pimienta negra recién molida, y lo tenemos que dejar a fuego medio, que vayan sacando el agua y de vez en cuando los removemos.
Cuando les tengamos medio hechos, añadimos el jamón picado en trozos no demasiado grandes, y lo damos unos toques más de pimienta al gusto.
Empanadillas de morcilla y manzana caramelizada
Estas empanadillas de morcilla y manzana caramelizada me las suele pedir mi madre, cuando debería ser al revés, pero ella es la experta en croquetas de todos los tipos.
Lo primero que hay que hacer es caramelizar la manzana. Para ellos hay que pelar la manzana y cortarla en trocitos pequeños. Se pone la mantequilla en un cazo y, cuando esté fundida, se echan el azúcar para que se deshaga por completo. Se remueve un par de minutos echando los trocitos de manzana en el cazo, y se deja a fuego lento hasta que se ablanden por completo.