Budín con leche condensada

Quiero compartir con vosotros el cómo elaborar un riquísimo budín con leche condensada. Estoy segura que cuando habéis leído el titulo de la receta, habréis pensado que me he equivocado y que no es budín es pudín. No, lo he dicho bien ya que budín y pudín significan lo mismo, ambos hablar del mismo postre. Este postre es originario de Inglaterra y América y puede elaborarse como muchos ingredientes, en función de la región, se hará de una manera o de otra. Está riquísimo.

Tellinas naturales

Las tellinas naturales de buena calidad no son fáciles de conseguir viviendo lejos del mar, pero siempre se puede hacer algo para solventar esto. Si conoces un sitio en el que siempre te den el pescado bueno, mejor ve ahí y cómpralas fresquitas.
Una vez están las tellinas fuera del envoltorio, se colocan en un bol hondo con agua y sal durante una hora aproximadamente, así soltarán toda la tierra que puedan tener en el interior.

Espárragos al horno con queso

Los espárragos al horno con queso es una receta que me encanta comer, ya que es la única verdura que como. La receta me la dio una amiga italiana con la que conviví durante mi Erasmus en Portugal. Ella era vegetariana y le encantaba cocinar, a mi no pero desteto la verduras, por lo que al final opté por probar alguno de sus platos, y entre todos, acabé adorando este. Os cuento como se hace y espero que probéis a comerlos, os gustarán mucho.

Montadito de jamón serrano y huevo de codorniz

Algo ligero que me gusta comer a media mañana y cuando veo que la comida se va a retrasar, es un montadito de jamón serrano y huevo de codorniz y no hay nadie que mejor lo prepare que en el bar de mis tíos. Aunque yo lo hago en casa, cuando voy al bar de mis tíos a comprarlo, sabe muchísimo mejor. Os cuento como hay que hacerlos.
En primer lugar vamos a cortar el pan para que sea un poco más grande que lo que mide el huevo de codorniz frito.

Pavlova de fresa

A los amantes de la repostería y la cultura, os encantará este postre: pavlova de fresa Este postre, está formado en su mayoría por merengue y fue creado inspirado en la famosísima bailarina de ballet Anna Pavlova. La peculiaridad de este pastel es que por fuera es crujiente y por dentro muy cremoso. Su origen es desconocido, pero Nueva Zelanda y Australia se disputan ese reconocimiento. A mí me encanta comerla y espero que si os gusta y tenéis la oportunidad la elaboréis en casa.

Pastel de coliflor a la mantequilla

Un pastel que está muy rico y que hace mi madre es el pastel de coliflor a la mantequilla. Es muy sencillo de elaborar pero está delicioso. Os recomiendo que hagáis y lo llevéis a alguna reunión o comida con familiares o amigos, porque les encantará y tu quedarás como una gran cocinera. Ya sabéis que los pasteles más ricos no siempre tienen que ser dulces.
Lo primero que haremos será cortar la coliflor en ramilletes y hervirlos durante unos 15 minutos aproximadamente hasta que queden tiernos. Una vez estén, los escurriremos y reservaremos.

Paella de cerdo

Esta receta de paella de cerdo está pensada exclusivamente para la cocina rápida, así que si eres como yo, que no tengo tiempo para nada, esta receta es bastante sencilla y con un resultado estupendo.
Hay que echa agua a calentar en un cazo y, mientras, se pica en el mortero la ñora, el perejil y los dientes de ajo.

Cocadas de zanahoria y coco

Estas cocadas de zanahoria y coco les gustan hasta a mis hijos, cosa que me parece alucinante y un poco raro. Como es algo que me hace muy feliz, yo no digo nada de los ingredientes por si acaso.
Hay que cocer las zanahorias peladas en una cacerola con agua. Una vez listas, se trituran en la batidora hasta obtener un puré espeso, para el cual se puede añadir un poco de agua si es necesario.

Ravioli de carne con tomate fresco y salsa de espinacas

Mis ravioli de carne con tomate fresco y salsa de espinacas tienen una combinación de sabores tan variada que llega a ser buenísima. Se mezcla pasta, carne y verdura… ¡qué más se puede pedir!
Se coloca una cacerola con abundante agua en el fuego y, cuando esté hirviendo, se añade la sal, un chorrito de aceite y los ravioli, que se dejan cocer hasta que estén al dente. Una vez listos, se escurren con cuidado para que no se abran y se reservan.