Pochas

Que no falten las pochas, por favor. Era el plato típico en casa cuando éramos pequeños y lo es en mi casa ahora. Como me he vuelto una pesada de la cocina, ahora vienen mis padres a comerlas a casa para evitar cocinarlas.
Corto, en juliana, los pimientos, las zanahorias, los tomates, la cebolla y los puerros. En una olla grande lo pongo todo a cocer en abundante agua junto a las pochas hasta que empiece a hervir. Entonces, bajo el fuego un poquito.

Pastel de alcachofas

La alcachofa es una verdura que debería de comerse bastante a menudo ya que posee gran cantidad de fibra, antioxidantes, es diurética y apenas aporta calorías, pero su sabor no le gusta a todo el mundo, aunque eso sí, a quien le gusta, le encanta. Una forma estupenda de comerlas es de forma de pastel de alcachofas, una preparación muy sencilla en la que las alcachofas van acompañadas por una crema y envueltas en una estupenda pasta.

Tarta de Ciruelas

Una tarta que nunca ha faltado en casa, es la tarta de ciruelas. En casa yo siempre he ayudado a mi madre a elaborarla y así se nos hacía más ameno. Os voy a contar como prepararla, pero ya os digo que es muy fácil y queda muy rica. para la masa En un recipiente ponemos la harina y en centro la manteca en trocitos que tiene que estar blanda. Luego agregamos los huevos y el azúcar todo junto. Mezclamos bien hasta conseguir una masa tipo goma sin ninguna rayadura. Llevamos a la heladera 30 minutos para que la masa sea fácil manejarla.

Ensalada con Gruyère

¡He de decir que es una de las ensaladas más sabrosa que probado nunca! La ensalada con gruyère tiene un sabor muy particular por el tipo de queso básicamente, ya que tiene un sabor muy particular que no te deja indiferente.
Limpiar bien las patatas y ponerlas a hervir en una cacerola con agua y sal. Cuando ya estén blanditas, se les quita la piel y se cortan en trozos no muy pequeños.

Caldo de gallina campera y huesos con tuetano

En los días fríos de invierno o cuando comienzas a sentir que se has constipado, no hay mejor remedio que fortalezca y renueve más que un buen caldo calentito. El que suelo hacer es un caldo de gallina campera y huesos con tuétano. Aún recuerdo los caldos que me ha preparado a mí mi abuela cuando enfermaba. Ahora que yo soy madre entiendo el porqué me hacía bebérmelos a diario de dos a tres tazones. La verdad era que me tomaba uno o dos y parecía otra.

Masa para profiteroles

Las masa para los profiteroles es mejor conforme más casera es, como todo creo yo. En realidad, no es difícil de hacer aunque se mancha mucho la cocina entre una cosa y otra, por eso hay que mentalizarse cuando uno va a hacer profiteroles.
Se pone el agua a hervir en una cacerola con la sal y la mantequilla. Cuando se derrita la mantequilla, se quita la cacerola del fuego y se echa la harina mezclando todo bien con una cuchara de madera.

Gazpacho

La receta de gazpacho debería estar escrita en un papel puesto en la nevera durante todo el verano, aunque te la acabas aprendiendo. Creo que es una de las mejores cosas que se han inventado para el verano, incluso te lo puedes tomar como si estuvieras bebiendo un zumo, es genial.
Lavar y trocear en un bol grande los tomates, el medio pimiento rojo y el medio verde, un pepino, dos dientes pequeños de ajo y una cebolleta. mezclarlos todo bien y añadir la sal, el aceite y el vinagre. Dejarlo macerar todo junto unas cuantas horas para que coja bien el sabor.

Tortilla de coliflor

Para preparar la tortilla de coliflor tendremos que pasar por un poco de mal rato porque el olor no es muy agradable que digamos. Ahora, eso sí, ¡qué buena está la coliflor!
Se prepara una tabla de cocina sobre la encimera y, sobre ella y con un cuchillo o un pelapatatas, se pelan las patatas. Una vez listas, se colocan en una cacerola a fuego medio con agua y una pizca de sal hasta que queden blandas. Lo mismo que se hace con las patatas se hace con la coliflor, pero en otra cacerola diferente porque los tiempos de cocción son diferentes.

Espinacas frescas rehogadas

Las verduras son el perfecto compañero en nuestras comidas y la perfecta cena. Existen mil variedades de ellas y no sigue ninguna norma. Lo que os voy a contar es como hacer espinacas frescas rehogadas. Yo que no soy muy de verduras, ya os digo que me encanta y que cuando no tengo que cocinar o no sé qué lo que hacerme, siempre acuda a ella. Es infalible.