Limonada de fresas
Una bebida que está muy rica y que, sobretodo, en verano suelo elaborar a diario, es una limonada de fresas. La he llamado así ya que gran parte de su elaboración y la que te otorga ese color tan bonito, son las fresas. Su elaboración es sencillísima y además es muy saludable, y antes que beber cualquier refresco con muchísimos carbohidratos y colorantes, es mejor tomar jugos de fruta fresca como esto. Os cuento como la hago yo y ¡manos a la fruta!
En primer lugar vamos a licuar las frutillas junto con los limones sin semillas, el azúcar y las 2 tazas de agua.
Limonada refrescante
Una bebida que está muy rica y que, sobretodo, en verano suelo elaborar a diario, es una limonada refrescante. Su elaboración es sencillísima y además es muy saludable, y antes que beber cualquier refresco con muchísimos carbohidratos y colorantes, es mejor tomar jugos de fruta fresca como esto. Os cuento como la hago yo y ¡manos a la fruta!
Sopa de melón con salmón ahumado y lavanda
Normalmente comemos las frutas como postre, pero os aconsejo que probéis esta fantástica sopa de melón con salmón ahumado y lavanda. Acompañada con el salado del salmón ahumado en contraste con su sabor dulzón y el toque de la lavanda, es el entrante perfecto para cualquier ocasión.
Tortitas caras sucias
En casa a estas tortas de hojaldre las llamamos tortitas caras sucias ya que parecen que están manchadas por el color oscuro que toma el azúcar al caramelizarse. A todos los que les encante la masa de hojaldre, seguro que esta versión dulce les gusta mucho también, además de que con ellas se pueden hacer infinidad de postres, y todos estupendos.
Ensalada de escarola con naranja, piñones y almendras
El sabor ligeramente amargo de la escarola es la clave de su exquisitez cuando se combina con frutas dulces: como la naranja en esta ensalada… pruébala también con otras frutas, como la granada, cuando esté en temporada.
Paso 1:
Lava la escarola y desecha el exterior, es decir las partes más verdes, que son bastante amargas. La mejor parte de la escarola, la más suave y tierna, es su corazón, la parte interior más blanca. También puedes utilizar bolsas de escarola, en las que ya viene limpia y seleccionada.
Paso 2:
Revuelto de morcilla y setas
La contundencia de la morcilla y la delicadeza de los piñones dan lugar a combinaciones fabulosas. En esta receta se alían con las setas en uno de los revueltos más ricos de nuestra gastronomía tradicional.
Paso 1:
Limpia las setas (si las has comprado frescas) o descongélalas (si has optado por una bolsa de mezcla de setas congeladas). Y, en ambos casos, córtalas en trozos medianos.
Paso 2:
En una sartén amplia, rehoga las setas a fuego vivo con un chorro de aceite de oliva y sal, para que suelten su agua.
Caldo de zanahorias
En los días fríos de invierno o cuando comienzas a sentir que se has constipado, no hay mejor remedio que fortalezca y renueve más que un buen caldo de zanahorias Aún recuerdo los caldos que me ha preparado a mí mi abuela cuando enfermaba...Ahora que yo soy madre entiendo el porqué me hacía bebérmelos a diario de dos a tres tazones. La verdad era que me tomaba uno o dos y parecía otra.
Hojaldre de bacalao y pasas
Este delicioso hojaldre de bacalao y pasas es muy sencillo de hacer, verás que no tiene ninguna complicación. No obstante, cuidado no se te vaya a quemar por fuera y estar frío por dentro, eso es el punto fuerte de la receta, dejarlo todo bien cocido y sin pasarse.
Mermelada de calabacines y citrícos
Tendemos a hacer o consumir únicamente mermeladas hechas con frutas, sin darnos cuenta de que con verduras, como la zanahoria, la calabaza o el calabacín se conseguían dulces extraordinarios. Si los queréis probar, aquí os dejo esta receta de mermelada de calabacines y cítricos, que estoy segura os encantara. Perfecta ya sea para comer con mantequilla sobre una rebanada de pan, como para poner encima o rellenar cualquier tarta.
Sopa de frijoles
La sopa de frijoles, para mi gusto, no es muy agradable a la vista pero tiene un sabor buenísimo cuando la tomas bien calentita. Es muy práctica para hacer de más y comer en los días siguientes, si no tenemos tiempo de cocinar.