Tacos de bistec
Los tacos de bistec son, más que otra cosa, una receta original y una buena idea cuando se quiere presentar algo diferente a unos amigos o algo así. Yo los hago muchísimo, incluso cambiando algunos ingredientes, y me encantan.
Se aderezan los bistec con la sal y la pimienta al gusto, y se prepara una sartén en el fuego con aceite para que se caliente. Una vez listo, se fríen un poco los bistec por ambos lados, y pasados un par de minutos se añade el jugo sazonador.
Pasta con atún, anchoas y alcaparras
La pasta con atún, anchoas y alcaparras es muy fácil de hacer y muy agradecida a la hora de comerla. Tiene una mezcla de sabores que sorprenden y que no son parecidos a nada.
Hay que machacar los ajos en un mortero hasta dejarlos bien picaditos, y echarlos en una cacerola con un poco de aceite bien caliente hasta que queden muy doraditos. Entonces, se añade el tomate a la cacerola y se deja cociéndose a fuego lento durante unos 25 minutos para que la salsa espese.
Mermelada de calabacín
Esta mermelada de calabacín es poco común pero muy socorrida para alguna comida que tengamos en la que queremos poner un toque de originalidad. Es perfecta para mezclarla con unas tostas de pan y algo de embutido por encima.
Comenzamos a hacer la mermelada quitando la piel a los calabacines y lavándolos bien. Para terminar de prepararlos, los troceamos bien pequeños y los dejamos preparados para cocerlos.
Pollo a lo pobre
El pollo es una de las carnes más agradecidas que tenemos en la cocina española. Nos permite cocinar muchísimos platos con él de protagonista. Además es muy barato, bajo en calorías y de él podremos aprovechar prácticamente todo. El plato que os voy a contar como hacerlo espollo a lo pobre que tanto nos gusta y que tan bueno está. Espero que os guste y os animéis a prepararlo.
Caldereta de cabrito
No sé muy bien si este plato de caldereta de cabrito es típico de Extremadura, pero siempre que íbamos allí nos lo preparaba mi tía Angelita y nos decía que era una receta que siempre se había hecho en su casa. A mí me encanta, y siempre que veo cabrito en mi carnicería lo compro para poder prepararlo, aunque sea en contadas ocasiones ya que no es muy habitual que la vendan. Si tienes la oportunidad pruébalo porque es delicioso.
Espaguetis con calabacín y champiñones
Los espaguetis con calabacín y champiñones me los enseñó a hacer una amiga italiana, así que la receta viene directamente del país de la pasta. Espero que os guste mucho y la incluyáis en vuestro recetario personal. Poner en una sartén amplia un poco de aceite y, cuando esté bien caliente, añadir el tomate con una pizca de sal y un poco de azúcar para quitar la acidez. Ponerlo a fuego lento para que vaya soltando el agua durante unos 15 o 20 minutos más o menos.
Cacerola de verduras y carne
La cacerola de verduras y carne es muy de invierno, así que ya no pega tanto, pero como me gusta, pues os dejo por aquí la receta para la próxima vez.
Deja los porotos en remojo la noche anterior a cocinar este plato, ¡que no se te olvide!
Solomillos de nata y champiñones
Un plato estupendo, y por cierto muy fácil de hacer, para ocasiones que nos exijan esmerarnos un poco más en la cocina pero sin complicarnos demasiado la vida, es este de solomillos de nata y champiñones. El solomillo es una de las mejores piezas de carne que hay, y queda estupendamente acompañado con la salsa de nata y champiñones. Para chuparse los dedos.
Galletas de cacahuetes
Las galletas de cacahuetes son muy fáciles de hacer y quedan muy crujientes para comerlas solas a media mañana. Para ir más ligeros, lo mejor es poner a calentar el horno a 180º antes de empezar a cocinar.
En un bol grande hay que mezclar el aceite con la cerveza y lasal, e ir incorporando la harina. Esta mezcla se amasa con las varillas eléctricas hasta que la masa quede consistente y totalmente homogénea.
Pure Relleno Costeño
Este puré relleno costeño es una receta ideal para poner de plato único porque llena bastante y es muy completo, lo tiene todo vaya.
Cocer las patatas peladas en abundante agua y una pizca de sal, y, cuando estén blandas, sacarlas a una licuadora cortaditas y hacerlas puré añadiendo media taza de leche, la mantequilla y la sal.