Volteado de piña

Este volteado de piña es un postre delicioso. La verdad es que es un postre clásico que nunca pasará de moda. Un magnífico bizcocho con un toque frutal y las maravillosas piñas caramelizadas por encima. Su sabor es igual de espectacular que su aspecto. Un auténtico espectáculo.
Se bate la mantequilla con la batidora, a la que se añade el azúcar, los huevos, uno por uno, y la leche

Bizcocho con yogur de María

Este bizcocho con yogur ha formado parte de toda mi vida. Mi madre nos lo solía preparar a mí y a mis hermanas para desayunar, y la verdad es que nunca nos cansábamos de él. Hoy se lo preparo a mis hijos y a ellos también les encanta. Asique aquí te paso la receta. No tienes escusas para no probarlo.
Como la masa se hace muy rápidamente, lo primero que hacemos es precalentar el horno a 250ºC, si tiene la función de aire que sea ahí.
En un cuenco bates primero los huevos y después añades el yogur y lo bates de nuevo.

Pasta frola para celíacos

Mi hijo el pequeño es celiaco y siempre tengo que inventar dulces para que el pueda comerlos. Hace poco me pasaron esta receta de pasta frola apta para celiacos, y he de deciros que a todos nos encanto, asique estoy contenta de poder hacerla y disfrutarlas todos, sin tener que tener ningún cuidad.
Empezaremos haciendo una mezcla de todos los ingredientes secos a los que añadiremos la manteca fría. Lo mezclamos y lo vamos frotando con las manos hasta que quede como una especie de migas.

Tortilla de acelgas a la menta

El hacer que mis hijos comieran verduras era una auténtica batalla que solía perder, hasta que les empecé a hacer esta tortilla de acelgas. Les encanta y yo me quedo contenta viéndoles comerla. El sabor de la acelga queda perfectamente acompañado por el queso, la dulzura de la cebolla y la frescura que aporta la menta. Un muy buen plato.
En primer lugar lavamos bien las acelgas y las troceamos, las ponemos a hervir con agua y sal unos 15 minutos, y escurrimos.
En una sartén ponemos el aceite y freímos las cebollitas bien picaditas hasta que estén tiernas.

Judías blancas con chorizo y oreja

Las judías blancas con chorizo y oreja es un plato que siempre encontrabas en la cocina de mi abuela, hechas a puchero y a fuego lento. Recuerdo como nos sentábamos a la mesa mis primos y yo con la cuchara en alto peleándonos por ser ver quien sería el primero en ser servido. Un recuerdo que materializo siempre que puedo comiendo este nutritivo y completo plato.
Ponemos las judías a remojo durante toda la noche para que se vayan hidratando y así no tarden tanto en cocinarse.

Bife con verduras a la parrilla

El Plato de bifé a la parrilla con verduras es una forma sabrosa y sana de disfrutar de este corte de carne. La carne queda deliciosa con la marinada de café y vinagre, y las verduras le aportan un magnífico contraste crocante.
Lo primero que vamos a hacer es preparar el adobo de nuestros bifés. Para ello mezclamos el licor de café, el vinagre balsámico, el azúcar, la sal y la pimienta. Con esta mezcla se marina la carne por 3 horas como mínimo para que adquiera bien todos sus sabores.

Buñuelos bolivianos

Una de las cosas más interesante cuando te vas de vacaciones es probar las diferentes comidas que tiene cada país. Este verano estuve en Bolivia, y de allí me traje esta receta de buñuelos bolivianos. Son deliciosos, y si ya los acompañas con miel, se convierten en una completa perdición. Hazlos y déjate tentar, porque no te podrás resistir.

Arroz a la crema de coco

Este arroz a la crema de coco es un plato sencillo de hacer y que se convertirá en una magnífica guarnición para tus platos, otorgándoles un toque especial proveniente de la leche de coco y el azafrán. Me enseño la receta una amiga y la verdad es que es un auténtico descubrimiento.
Es una receta realmente sencilla. Lo primero que hacemos es que en un sartén se calienta el aceite y se fríe el arroz hasta que esté bien empapado, que se vea tranparente.

Sopa de coliflor

Cuando pruebes esta sopa de coliflor te darás cuenta de la complejidad de sus sabores aportados por las especies. Pero a pesar de ello no resulta nada agresiva gracias a la incorporación del yogurt. Es un `plato sencillo que resaltara por sus maravillosos sabores y aromas.
En una sartén se calienta el aceite de vegetal, puede ser de oliva u otro que te apetezca, y se le añade la coliflor y el agua y se deja que hierva a fuego bajo durante unos 10 minutos con la tapadera puesta.