Garbanzos con espinacas y bacalao

¿Por qué hay que esperar a la Cuaresma para comer un delicioso potaje? Prepara cualquier día del año –y especialmente en los más fríos y desapacibles días de invierno- estos garbanzos con espinacas y bacalao. Se trata de una receta fácil, de un guiso de garbanzos, tradicional, pero con un toque moderno.

Paso 1:

La víspera, pon los garbanzos en remojo con agua templada y sal.

Paso 2:

Canelones Rossini

El compositor Rossini acostumbraba a preparar sus famosos ‘caneloni’ a todos sus invitados. De los grandes salones parisinos del siglo XIX, esta receta de canelones Rossini llega ahora hasta tu casa.

Paso 1:

Pasta fresca al huevo

Si, en el mercado existen pastas secas y frescas riquísimas… pero ¡Hacer pasta en casa es divertidísimo!, ¿se te ocurre un plan mejor para compartir con tu familia en una lluviosa mañana de domingo que preparar una deliciosa pasta fresca al huevo?

Paso 1:

Croquetas de jamón

Frías o calientes, tapa o plato principal, jamón o pollo, grandes o pequeñas… las croquetas son un bocado irresistible. Su receta es muy sencilla… cuando la domines, anímate a innovar con diferentes rellenos y sabores.

Paso 1:

Pon a hervir la leche con la pimienta blanca, la nuez moscada y una pizca de sal… ten en cuenta que el jamón es salado, así que, al principio, sé prudente.

Paso 2:

Mermelada de tomate

Haz tus propias mermeladas y compotas en casa… más fácil, rico y natural, es imposible.

Paso 1:

Pon en una cazuela todos los ingredientes (el limón exprimido) y déjalos cocer, preferiblemente tapado, a fuego muy muy suave. Remueve de vez en cuando la preparación.

Paso 2:

Retira del fuego la mezcla cuando tenga la textura de mermelada, lo que le llevará dos horas y deja enfriar.

Vasito de plátano caramelizado con yogur griego

El plátano es una de las frutas más versátiles en la cocina. La receta de este postre es completa y nutritiva al incorporar también el yogur.

Paso 1:

Pela y corta los plátanos en rodajas gruesas, como de un centímetro aproximadamente.

Paso 2:

En un cazo, pon el azúcar al fuego y, suave, deja que se derrita. Añade entonces la mantequilla.

Cuando se haya derretido, retira del fuego y añade entonces la nata. Remueve bien y vuelve a poner al fuego hasta que quede una salsa homogénea.

Paso 3: