Salmorejo cordobés sin pan

Lo primero que tenemos que hacer es pelar los tomates, para lo que podemos optar por meterlos previamente en agua caliente para que sea más fácil desprender la piel y aprovecharlos al máximo. Entretanto, ponemos a cocer los dos huevos, mientras que iremos batiendo los tomates junto con el ajo, el vinagre y la sal. Una vez estén duros los huevos, los pelamos y añadimos al vaso de la batidora uno de ellos, que aportará textura y cremosidad a nuestro salmorejo, mientras que reservamos otro para el final.

TARTA DE COCO Y LECHE CONDENSADA

1.Cogemos los huevos y separamos las claras de las yemas. Para esto sólo basta coger un bol, cascar los huevos en él y abrir el huevo, pasando la yema de una parte del cascaron a otra, hasta que caiga toda la clara en el bol y la yema quede en uno de los cascarones para echarlo en otro bol distinto.

2.Batir unos diez minutos con unas varillas las claras, dejándolas espumosas pero no montadas.

3.Batir aparte las yemas con una pizca de sal.

4.Echar la leche condensada poco a poco en el bol de las claras batidas sin parar de remover con las varillas o un tenedor.

Tortitas saladas fritas

Hace muchos años probé unas tortitas fritas que me volvieron loca. Estuve mucho tiempo buscándola receta perfecta para hacerlas en mi casa, y os he de decir que estas son uno de los aperitivos fijos en mis celebraciones. Para que las probéis y podáis darme la razón aquí os dejo la receta de estas tortitas saladas fritas deliciosas y muy fáciles. Os cuento como elaborar unas ricas tortitas caseras.

Puré de calabacín con hojas de lechuga y picatostes

Mi abuela cuando se ponía a cocer las verduras para hacer este puré siempre añadía unas hojas de lechuga, y a mí me parecía algo raro porque siempre la había asociado a las ensaladas, como si solo se pudieran comer en crudo. Pero una vez que pruebas este puré de calabacín con hojas de lechuga y picatostes, te das cuenta de la suavidad y sabor que aporta, haciendo que sea aún más sabroso que el que no las lleva.

Chuletas de cordero con limón

Me encanta comer chuletas de cordero al limón, siempre me ha encantado y no creo que deje de encantarme, así que escribo a todos aquellos “chuleteros” como yo.
Cogéis un bol y ponéis la ralladura de limón, el zumo, los dientes de ajo bien picaditos, sal al gusto, la cuchara de pimentón, el romero picadito y la pimienta. Con una batidora creáis una salsa en la que todos los ingredientes estén bien mezclados. Bañáis cada chuleta en este adobo y las ponéis en una fuente 10 minutillos para que cojan bien el sabor.

Bistec en su jugo

Veréis que fácil y cómodo es hacer este bistec en su jugo, y que rapidito se acaba.
Ponemos los bistecs en la mesa y a cada uno le colocamos encima dos rebanadas de tomate, dos rodajas de cebolla, una loncha de queso y una rajita de pimiento. Enrollamos los bistecs como si de tacos se tratase, y los colocamos en una fuente haciendo un círculos y bañándolos con la salsa inglesa y la sal y la pimienta al gusto.

Caldo de algas

Como últimamente me da por hacer comida japonesa, que me parece bastante sana y fresca, pues aquí os dejo una receta de caldo de algas por si os apetece probar. Veréis que no llena mucho y que es bastante exótica para lo que estamos acostumbrados a probar.

Patatas rellenas al horno

Estas patatas rellenas al horno están más ricas con un poco de queso por encima, aunque la receta que aprendí de mi amiga no lo llevaba. Siempre se pueden mejorar las recetas añadiendo cosas que te gusten, personalizándolas, y que le puedan aportar un sabor mejor.

Arroz andaluz

Se fríe la carne sin dejar que se haga del todo. Aparte, se fríe el pimiento verde y antes de que se fría totalmente el pimiento se añade un tomate rojo en trozos. Se añade una ramita de perejil, un poco de azafrán y una pastilla de caldo. Y se mezcla todo bien con la carne. Después, se añade agua en la sartén donde tenemos la carne y las verduras y se deja que hierva 20 minutos primero y después 10-15 minutos a fuego medio para que la carne se termine de hacer bien. Se agregan tres granos de pimienta, un chorrito de limón y ajo picado. Y sal al gusto.

Crema de Pechugas

Cuando hace frio, no hay nada mejor para entrar en calor que una buena crema de pechuga. Es una crema suave y sabrosa, que te llena de energía en los días más crudos del invierno. Deliciosa donde las haya, por no decir que facilísima de hacer.