Torta de auyama

La torta de auyama la compraba yo siempre y un día decidí que mejor era hacerla en casa porque el sabor siempre cambia y suele quedar más sana.
Hay que quitarle las semillas a la calabaza y envolverla sin pelarla con un trozo grande de papel de aluminio. Se coloca en la bandeja del horno y se mete a cocer a unos 200º durante unos 20 minutos o menos. Una vez lista, se pela y pisa hasta hacer puré con ella.

Patatas cocidas con salsa mayonesa

Estas patatas cocidas con mayonesa pueden ser parte de un aperitivo perfecto con unos piquitos de pan y sin sufrir con el picor del ajo de las mismas patatas pero con alioli. Espero que te convenzan porque tienen un sabor exquisito.
Pelar y cortar las patatas mal cortadas en especies de cuadrados grandes. En una olla, poner agua a hervir con un poco de sal y poner las patatas a cocer hasta que estén blanditas. Como son trozos grandes tardarán un poquito más, así que paciencia.

Nubes caseras

Puede que parezca un imagen de una película americana, pero cuando era niña he iba al pueblo nosotros también quemábamos nubes alrededor de una hoguera. Me encanta el sabor que tenían al quemarlas. Hace poco descubrí esta receta de nubes caseras que resultan mucho más deliciosas que las compradas, y son varias las veces que las he hecho ya, recordándome a aquellas tarde de verano.

Tosta de atún

La tosta de atún queda rica, bastante rica. Es facilita de hacer y siempre se puede añadir o quitar algún ingrediente que no guste, pero vale la pena probar a hacerla y a comerla.
Primero tenemos que freír el calabacín, previamente lavado y cortado en rodajas, en una sartén con un poco de aceite de oliva y sal.
Tostamos las rebanadas de pan, ya sea en el horno, en la tostadora o en una sartén, y las colocamos en una fuente. Colocamos encima las rodajas de calabacín, las de tomate y el atún. Por encima de esto echamos la mozzarella y la espolvorearemos con el orégano.

Tortilla de cebolla de verdeo

Esta tortilla de cebolla de verdeo es otra forma de hacer la tortilla con este ingrediente que tanto gusta a unos, y tan poco a otros. En mi casa hay división de opiniones, así que la hago poco.
Rehogar en una sartén con un poco de aceite de oliva la cebolla de verdeo, la cebolla y el ajo, todos ellos picados muy finitos. Dejarlos pochar y que cambien de color, como se hace normalmente.
Aparte, en un bol, batir bien los huevos y salpimentarlos al gusto. Cuando las verduras estén listas, añadirlas y mezclarlas bien con el huevo.

Pota en salsa

La pota en salsa es un plato que me encanta comer porque me hace transportarme a mi niñez en aquellas playas de Galicia paseando con mi abuelo en los días grises y fríos, llegábamos a casa deseando de comernos algo calentito como era este plato. Aun recuerdo sentarme al lado del fuego y mirar embobada cómo mi abuelo preparaba este plato que ya os digo que está para chuparse todos y cada uno de nuestro dedos. Os va a gusta mucho.

Solomillo de cerdo con sidra

El clásico solomillo al Jerez, o con salsa de frutos secos o de piquillos... Y también este solomillo de cerdo con sidra. Cualquiera de estas recetas puede ser una buena opción para dar ‘un poco de gracia’ a una carne que de por sí ya es sabrosa, pero que combina con muchas salsas e ingredientes por su gran versatilidad. Conseguirás un plato muy jugoso, ideal para ocasiones especiales. 

Paso 1: 

Anchoas rellenas de queso

Las anchoas rellenas de queso están muy ricas de sabor y, con lo pequeñas que son, parece imposible poder hacer esto. Lo cierto es que éste es el punto fuerte de este plato, así que apuntaos la receta y sorprended a vuestra gente.
Limpiar las anchoas de forma que se les quita la cabeza y las espinas. SI no se sabe hacer o se va a hacer un destrozo, lo mejor es pedírselo al pescadero.
Colocar las anchoas en una fuente y untar un poquito de queso crema dentro de cada una. Taparlas al terminar y reservarlas.

Receta de pimientos del Piquillo confitados

Para adornar una tosta o una coca, como ingrediente de una ensalada… o incluso para alegrar un triste plato de macarrones solitarios. Esta receta de pimientos del Piquillo confitados  - con un toque dulce -  te resultarán sencillamente deliciosos. 

Paso 1: 

Primero, pon a calentar el horno a 120 grados. Divide los pimientos que vayas a usar en tres partes. Una de las partes la usaremos para hacer un puré, y las otras dos para montar el plato que llevaremos al horno. 

Paso 2:

Patxaran navarro

Un poquito de patxaran navarro para terminar una cenita con amigos y sorprenderles un poco es una idea buenísima. ¡Qué menos si lo haces tú!
En un recipiente de litro, echamos las endrinas naturales, de forma que ocupen un cuarto de la capacidad del recipiente. Además, añadimos tres cuartos de litro de anís seco por cada cuarto de anís dulce.
A continuación), se añade el unas dos cucharadas soperas de azúcar aproximadamente, un ramita de canela y un puñadito de granos de café.