Crema fria de acelgas y aguacate
En verano siempre preparado como primer plato o bien una ensalada o una sopa o crema fría. Creo que es lo mejor para ayudarnos a soportar las altas temperaturas, refrigerando así un poco el cuerpo. Entre gazpachos y salmorejos, suelo hacer esta crema fría de acelgas y aguacate, que es totalmente diferente a las anteriores, pero igual de deliciosa. Una estupenda alternativa a las recetas más tradicionales, que espero que pruebes porque os aseguro que os encantará.
Queso de yogur
Este queso de yogur es lo típico que no te esperas porque su sabor es muy peculiar. Si no lo habéis probado nunca, ni siquiera algo parecido, os recomiendo hacerlo porque os va a sorprender y se puede mezclar con muchas cosas.
En el vaso de la Thermomix, o del robot que se pueda utilizar, se coloca el agua y se programa temperatura varoma durante 10 minutos a velocidad 3. Cuando el agua esté hirviendo, se detiene la Thermomix y se echa en ella agar agar de una vez para que no haga grumos. Se programa 2 minutos a la misma velocidad y a temperatura varoma también.
Albóndigas con setas y calabacín
Seguro que todos tenemos un plato que cada vez que lo comemos nos hace retroceder unos cuantos años y volver a nuestra niñez, ¿verdad? El mío son las albóndigas con setas y calabacín, ¡qué recuerdos! Como tanto me gusta, lo quiero compartir con vosotros por si os apetece cocinarlo.
Bizcochuelo de naranja
Entre los muchos tipos de bizcochos que se pueden hacer, entre mis preferidos siempre estarán aquellos que se hacen con algún tipo de fruta. Me encanta el sabor que esta aporta a la masa, y en especial si es de algún cítrico, porque tienen ese toque acido tan maravilloso. Uno de los mejores es este bizcochuelo de naranja, de sabor absolutamente delicioso.
Patata en dos y gratinada de verduras
En primer lugar vamos prepararlas verduras. Lo que haremos será pelar y dejar el corazón de las alcachofas. Limpiamos la patata, pero sin pelar. A las judías les quitamos las puntas y limpiamos bien.
Ensalada de lechuga con aguacates, naranja y nueces
Las ensaladas son el perfecto compañero en nuestras comidas y la perfecta cena. Existen mil variedades de ella y no sigue ninguna norma. La que os voy a contar es la ensalada de lechuga con aguacates, naranja y nueces que todos conocemos y que alguna vez hemos comido. Yo que no soy muy de ensaladas, ya os digo que me encanta y que cuando no tengo que cocinar o no se que lo que hacerme, siempre acuda a ella. Es infalible.
Champiñones rellenos con calabacín
Hacer champiñones rellenos con calabacín es hacer algo más elaborado pero sencillo a la vez. La verdad es que a mí me gusta mucho esta receta porque sabe muy rica y es original.
Limpiamos los champiñones y les cortamos el tronco, que lo utilizaremos para el relleno.
Cortamos el jamón serrano en taquitos pequeños y troceamos también el tronco de los champiñones. Pelamos el calabacín y cortamos en finas lonchas.
Ensalada de almejas, queso freso y almendras
Esta ensalada de almejas, queso fresco y almendras es una buena idea para no comer la misma ensalada siempre, aparte de muy condimentada para alimentarse bien.
En un plato grande o en una ensaladera, ponemos la lechuga bien repartida y una pizca de sal al gusto. Cogemos un trozo de queso fresco y la partimos a dados, echándolos por encima de la lechuga.
Abrimos la lata de almejas machas, guardamos el caldo para el aliño, y las vamos colocando por encima de la lechuga y del queso fresco, repartiéndolas bien. Por último, añadimos a la ensalada unas 20 almendras.
Crema fría de calabaza con jengibre
El jengibre es un ingrediente que aún no hemos introducido mucho en nuestras cocinas, aunque poco a poco va ganando terreno. A mí me encanta ese toque picante y especiado que da a los platos, como en esta crema fría de calabaza con jengibre, perfecta para los días de calor de verano. Es muy rica y refrescante.
Sopa de huevo y limón
Espero que os guste mucho esta receta de sopa de huevo y limón, que está hecha con todo el cariño y la delicadeza del mundo.
Pelar las zanahorias y la cebolla, y trocearlas bien picaditas. Poner aceite en una cacerola y, cuando esté bien caliente, saltear las zanahorias y la cebolla hasta que ésta última quede transparente y ambas pochaditas. Entonces, añadir el caldo, la piel del limón y el laurel, y llevarlo todo junto a ebullición. Cuando empiece a hervir, bajar el fuego, tapar la cacerola y dejarlo cocer todo durante 25 minutos.