Salsa Mornay

Para hacer la salsa Mornay no se necesita mucho tiempo y lo cierto es que queda riquísima servida en ensaladas o en algún tipo de carne roja. Yo la hago muy a menudo y suele gustar bastante en general a la gente, así que, si estás buscando alguna salsa nueva, prueba ésta.

Tigres chapi

Los tigres chapi están muy buenos para ponerlos de aperitivo porque son sencillos de comer y, además, son muy sabrosos.
Se limpian los mejillones y se ponen en una cacerola al vapor añadiendo media hoja de laurel. Una vez listos, se reserva el agua de la cocción.

Croquetas de carne de pollo

En una cacerola con aceite bien caliente echamos la cebolla y el ajo, ambos muy bien picados, junto con el perejil y la pimienta. Le damos unas vueltas y lo dejamos cocinarse a fuego lento hasta que esté bien pochado. Entonces, echamos la carne de pollo bien picada y lo mezclamos todo para que los sabores se integren durante un par de minutillos. Ahora, añadimos el vino y, cuando se evapore, espolvoreamos la pimienta y el perejil, y echamos la leche poco a poco junto con la harina hasta que se formen una salsa bien espesita.

Lasaña de pollo sin pasta

La lasaña de pasta sin pollo es uno de mis platos preferidos porque llena lo suficiente como para poder comer algo más y, sobre todo, porque alimenta y no es difícil de hacer.
Se pone a cocer el pollo en una cacerola en el fuego con abundante agua y la sal al gusto.

Ñoquis souflé

Estos ñoquis souflé son mi especialidad de los domingos, la cual me apetece compartir aquí porque no me sale nada mal y me gusta decírmelo a mí misma.
Hay que colocar una cacerola en el fuego y poner a calentar el agua junto con la mantequilla y la sal. Cuando rompa el primer hervor, se echa de golpe la harina y se remueve rápidamente. Cuando la masa se desprenda de la cacerola, se retira del fuego y se deja enfriar.

Canelones con gulas

Estos canelones con gulas tienen un punto de exquisitez que me encanta, por eso los preparo muy a menudo. Sé que preparar canelones es un poco cansado, pero vale la pena.
Hay que cocer las láminas de canelones en una cacerola con abundante agua hirviendo y un poco de sal hasta que estén al dente. Una vez listos, se sacan con una espumadera para que no se rompan y se dejan secando en un paño de cocina limpio.

Ostras rellenas fritas

Las ostras rellenas fritas están buenísimas y suelen ser de estos platos que dejan boquiabiertos a la gente. Hacerlas no tiene mucha complicación y su sabor es increíble.
Hay que colocar una cacerola en el fuego con agua y un chorro de vino blanco, y dejar que las ostras se cuezan al vapor hasta que se abran. Una vez listas, se les quita la parte vacía y se deja la que lleva la ostra.