Salsa con mejillones y azafrán
Prueba a hacer esta salsa con mejillones y azafrán un día que tengas tiempo de saborearla y de disfrutarla, que merece muchísimo la pena. Además, los mejillones no están a un precio como para tomarlos con prisa.
Aclara los mejillones en un cuenco con agua fría varias veces para que suelten todas impurezas y escúrrelos bien antes de cocinarlos. Quítales los pelos, si los tuvieran, y resérvalos.
Pollo con menestra y salsa de vino blanco
Me gusta mucho comer pollo con menestra y salsa de vino porque me parece que tiene un sabor muy especial, pero mi marido se ha cansado de cocinarlo para mí, así que me ha tocado aprender.
Se pela la cebolla y las zanahorias, y se cortan al gusto, que puede ser en juliana y en rodajas, o como se prefiera. El ajo se pica y se reserva todo junto.
Arroz al horno con queso
El arroz al horno con queso que hago yo vale también para microondas, que como a mí siempre se me estropea tengo que buscar alternativas. Yo creo que es una receta que puede gustar bastante no solo por el sabor, sino por la comodidad.
Se pone una cacerola con agua y una pizca de sal al gusto y se deja cocer el arroz. Añadir un poco de ajo y las hojas de laurel para que coja sabor, y dejarlo hasta que se haya evaporado el agua por completo.
Tarta de espinacas y atún
Una tarta de espinacas y atún, conocida como empanada, es una de las comidas preferidas en mi casa para una cena ligerita pero que alimente.
Colocamos la harina en un bol y echamos la sal al gusto. Añadimos la mantequilla y formamos un arenado. Vamos echando poco a poco el agua, bien fría, hasta formar una masa lisa y la reservamos en la nevera.
Huevos estrellados con gulas
Los huevos estrellados con gulas es una de las recetas más usadas para prepararme la cena de un momento a otro. Esto acompañado con un poco de pan para mojar y un poquito de verdura o de ensalada, es una delicia para chuparse los dedos.
Para empezar, se fríen los pimientos verdes en una sartén tapada a fuego muy lento con un poquito de aceite. Cuando estén listos, se reservan al calor bien tapaditos.
Lentejas con panceta y chorizo
Una de las cosas que más echaba de menos cuando me fui a vivir sola, eran las lentejas con panceta y chorizo de mi madre. Las intentaba hacer en casa por mi cuenta, sin pedir receta y tirando de recuerdos, pero no sé porque, nunca conseguía darlas el toque que las daba ella, por lo que la pedí la receta y casi consigo ya igualarlas, aunque las suyas siguen siendo mejores.
Patatas al horno con hierbas aromáticas
Las patatas al horno con hierbas aromáticas son muy ricas de sabor, obviamente, y, aparte, muy sanas porque están hechas de una forma muy sencilla.
Se lavan las patatas y se ponen a cocer cubiertas de agua fría durante unos 20 minutos. Mientras las patatas se cuecen, cortamos la cebolla en rodajas.
Una vez cocidas las patatas, se escurren bien y se les quita la piel con cuidado. Se cortan al gusto, ya sea en rodajas o en gajos.
Pollo con mole
El pollo con mole es un plato que merece ser compartido con amigos porque tiene un sabor muy especial y, además, lleva su trabajo, por lo que se agradece más. Es una versión del típico plato mexicano, pero un poco españolizado para que sea más sencilla su elaboración.
Albondigas de carne en salsa
Hacer unas albóndigas de carne en salsa lleva tiempo, es cierto, pero el placer de comerlas es muy grande. En Italia, es típico juntar las albóndigas con pasta, plato que yo he probado y está buenísimo, por si te hace la idea.
En una sartén echamos un chorrito de aceite de oliva y, cuando esté bien caliente, sofreímos la cebolla hasta que se quede pochadita.
Cuando la cebolla ya está lista, la juntamos en un bol grande con la carne cruda, los huevos, la leche, el pan rallado y la sal al gusto, ayudándonos con las manos que es más fácil y se integran bien los ingredientes.
Pollo guisado con verduras
No sé porque pero este pollo guisado con verduras siempre queda muy apetitoso. La primera vez que yo lo comí, lo miré de aspecto y me pareció que era como para darle un mordisco sin cubiertos, ¡muy rico!
En una olla grande en el fuego con agua , echar los pedazos de pollo y añadir el vinagre, el adobo al gusto, la pimienta molida, el orégano molido, el ajo, también molido, el macito de cilantrillo, el tomate y la cebolla picaditos, el pimiento y los ajíes dulces en rodajas, las aceitunas, las alcaparras, y, por último, las hojas de laurel.