Macedonia de frutas
Una macedonia de frutas, en comidas muy pesadas, suele ser el mejor postre. A mí me parece una muy buena elección poner una macedonia en vez de una tarta o un pastel típico porque me gusta mucho la fruta y creo que es cómo más rica queda hecha, pero esto es una opinión personal.
Para hacer una buena macedonia, lo más importante es tener mucha variedad de frutas y cortarlas en la medida adecuada para que sea cómodo comerlas.
Pelar y trocear la fruta en dados pequeños, retirando las semillas (quizás hayan frutas que deban ir peladas, eso ya depende de ellas).
Crema de calabaza y plátano al curry
Una forma que tengo para comer verduras ya que no me gustan demasiado es comerlas en crema o sopa. Una receta que me dio una amiga y que desde que la probé me encanta, es la crema de calabaza y plátano al curry que hace de esta crema una crema más especial que las que hemos probado en otra ocasiones. Es muy sencilla de elaborar y cuando hago demasiado, la guardo en tarritos y la congelo.
Judías verdes con tomate - receta de usuario
Echarle o no la patata a las judías verdes con tomate es algo opcional, pero le da un toque.
Limpiamos las judías verdes quitándoles los hilos laterales y los rabos, y las troceamos. Colocamos una cacerola en el fuego echando las judías en ella, y las cubrimos con agua. Echamos un puñadito de sal y tapamos la cacerola dejándola a fuego medio para que las judías queden tiernas. Cuando estén listas, las escurrimos y las reservamos.
Ensalada de rábanos y berros
Para los amantes de las ensaladas, en verano y en invierno, traigo una receta muy sencilla pero que aporta un sabor riquísimo. La ensalada de rábanos y berros es una receta que no lleva nada, pero que sorprende al paladar por una razón fundamental, el aliño. Yo he puesto el aliño que a mí me gusta, pero puedes cambiar o añadir lo que quieras, cualquier aportación es positiva.
Bebida Pisco sour
Para poneros en antecedentes, el Pisco sour es el cóctel más popular en Perú, y se prepara a base de una bebida llamada Pisco, que se produce en el mismo Perú y está elaborado a partir del vino fermentado de ciertas uvas. Es un destilado muy popular, y ha traspasado fronteras a lo largo de los años. Este Pisco sour es perfecto para tomar con amigo, y si quieres sorprenderlos es perfecto, porque pocos por aquí lo conocen. Muy rico.
Enchiladas verdes con tomatillo
Podemos decir que estas enchiladas verdes con tomatillo pueden ser una especie de fajitas originales, y, para mi gusto, más sabrosas.
En primer lugar, poner una cacerola en el fuego con agua y echar el pollo desmenuzado dentro para que se cueza. Cuando esté listo, dejarlo reservado en un recipiente tapado.
Sopa de col con bacon
La sopa de col con bacon es una de mis preferidas porque es muy diferente de todas las que yo suelo hacer. Igual que en verano me gusta innovar en las ensaladas, en invierno lo hago con las sopas.
Preparar una cacerola grande en el fuego y echar en ella las col, las cebollas, las zanahorias, la calabaza y las patatas, todo ello pelado y cortado en trocitos. Además, echar las lonchas de bacon, el caldo de pollo, la hoja de laurel, el perejil fresco y la sal al gusto. Se cuece a fuego lento todo en la olla a medio tapar durante una hora y media.
Pochas
Que no falten las pochas, por favor. Era el plato típico en casa cuando éramos pequeños y lo es en mi casa ahora. Como me he vuelto una pesada de la cocina, ahora vienen mis padres a comerlas a casa para evitar cocinarlas.
Corto, en juliana, los pimientos, las zanahorias, los tomates, la cebolla y los puerros. En una olla grande lo pongo todo a cocer en abundante agua junto a las pochas hasta que empiece a hervir. Entonces, bajo el fuego un poquito.
Caldo de gallina campera y huesos con tuetano
En los días fríos de invierno o cuando comienzas a sentir que se has constipado, no hay mejor remedio que fortalezca y renueve más que un buen caldo calentito. El que suelo hacer es un caldo de gallina campera y huesos con tuétano. Aún recuerdo los caldos que me ha preparado a mí mi abuela cuando enfermaba. Ahora que yo soy madre entiendo el porqué me hacía bebérmelos a diario de dos a tres tazones. La verdad era que me tomaba uno o dos y parecía otra.
Tortilla de coliflor
Para preparar la tortilla de coliflor tendremos que pasar por un poco de mal rato porque el olor no es muy agradable que digamos. Ahora, eso sí, ¡qué buena está la coliflor!
Se prepara una tabla de cocina sobre la encimera y, sobre ella y con un cuchillo o un pelapatatas, se pelan las patatas. Una vez listas, se colocan en una cacerola a fuego medio con agua y una pizca de sal hasta que queden blandas. Lo mismo que se hace con las patatas se hace con la coliflor, pero en otra cacerola diferente porque los tiempos de cocción son diferentes.