Caracoles con sanfaina
Los caracoles con sanfaina están muy buenos a pesar de que no sean muy apetitosos a la vista. Si los vas a hacer, déjalos a remojo cuatro días antes.
Se ponen los caracoles en una olla con agua, sal y vinagre para que suelten la baba, que se va retirando con una espumadera. Se lavan muy bien, cambiándoles varias veces el agua y frotándolos un poco con las manos.
Ensalada agridulce con judías verdes
Esta ensalada agridulce con judías verdes es un poco extraña pero tiene un buen sabor, eso te lo aseguro. Si te gustan las ensaladas diferentes, no lo dudes y pruébala porque luego será una de tus primeras ideas para hacer en una cena con amigos.
En primer lugar, lavar las judías verdes en abundante agua y sacudirlas antes de montar la ensalada.
En un bol, mezclar las espinacas frescas, la zanahoria rallada, los tomates cherry cortados a la mitad, las aceitunas y las judías verdes enteras. Echar el zumo de medio limón y salarlo al gusto de cada uno. Reservar.
Pasta con bacalao
La pasta con bacalao es un plato típico de la zona italiana a la que suelo ir siempre, por lo que me he aprendido la receta de maravilla porque no te queda más remedio. A pesar de todo, me gusta mucho y quiero compartirla.
Chucrut alemán
El chucrut alemán es de los platos más sencillos y prácticos que hago a menudo. La verdad que no tiene ningún misterio, ya lo vais a apreciar leyendo y haciendo la receta.
Se coloca una tabla de cocina sobre la mesa de trabajo y se corta en ella el repollo en tiras finitas. Una vez listo, se colocan las tiras en un bol grande y se les añade la sal al gusto. Una vez listo, se deja reposar hasta que suelte todo el líquido.
Espárragos al horno con queso
Los espárragos al horno con queso es una receta que me encanta comer, ya que es la única verdura que como. La receta me la dio una amiga italiana con la que conviví durante mi Erasmus en Portugal. Ella era vegetariana y le encantaba cocinar, a mi no pero desteto la verduras, por lo que al final opté por probar alguno de sus platos, y entre todos, acabé adorando este. Os cuento como se hace y espero que probéis a comerlos, os gustarán mucho.
Pastel de coliflor a la mantequilla
Un pastel que está muy rico y que hace mi madre es el pastel de coliflor a la mantequilla. Es muy sencillo de elaborar pero está delicioso. Os recomiendo que hagáis y lo llevéis a alguna reunión o comida con familiares o amigos, porque les encantará y tu quedarás como una gran cocinera. Ya sabéis que los pasteles más ricos no siempre tienen que ser dulces.
Lo primero que haremos será cortar la coliflor en ramilletes y hervirlos durante unos 15 minutos aproximadamente hasta que queden tiernos. Una vez estén, los escurriremos y reservaremos.
Pasta con brócoli
Voy a dejar mi receta de pasta con brócoli porque está riquísima además de ser muy sana. El brócoli es una verdura que queda estupendamente en este tipo de recetas, asique os animo a que la hagáis en vuestras casas.
Paella de cerdo
Esta receta de paella de cerdo está pensada exclusivamente para la cocina rápida, así que si eres como yo, que no tengo tiempo para nada, esta receta es bastante sencilla y con un resultado estupendo.
Hay que echa agua a calentar en un cazo y, mientras, se pica en el mortero la ñora, el perejil y los dientes de ajo.
Coliflor machacada
Me encantan las verduras, y ellas forman parte de mi dieta de una manera muy activa, ya que la mayoría de los primeros platos que cocino están compuestos por ellas. Uno de esos platos es el de esta coliflor machacada que es absolutamente deliciosa. Me encanta el toque de ajo, yo echo mucho, y luego lo refrescante que es el exprimir por encima una buena cantidad de zumo de limón.
Ravioli de carne con tomate fresco y salsa de espinacas
Mis ravioli de carne con tomate fresco y salsa de espinacas tienen una combinación de sabores tan variada que llega a ser buenísima. Se mezcla pasta, carne y verdura… ¡qué más se puede pedir!
Se coloca una cacerola con abundante agua en el fuego y, cuando esté hirviendo, se añade la sal, un chorrito de aceite y los ravioli, que se dejan cocer hasta que estén al dente. Una vez listos, se escurren con cuidado para que no se abran y se reservan.