Rompope de café

Para los que nos encanta el café, es normal que busquemos diferentes formas de tomarlo para no aburrirnos del termo mañanero. Se pueden hacer muchos postres, como este rompope de café, que tiene un sabor exquisito.
Preparamos la leche en la licuadora y añadimos las yemas, el azúcar, la fécula de maíz y el café. Lo licuamos todo junto dejando una mezcla homogénea completamente.

Crema de yema

La crema de yema es muy útil para añadir a tartas o pasteles y darles un toque diferente. Si optas por comértela sola, también esta buena, podría ser como comer unas natillas. Tiene fácil conservación y no es difícil de hacer.

Bizcocho de yogurt con canela

Este bizcocho de yogurt con canela es fácil de hacer y muy práctico para cuando nos despertamos y nos gusta encontrarnos algo rico para comer. Yo lo tomo mucho más en la merienda que en el desayuno, siempre me llevo un trocito envuelto en papel de aluminio al trabajo y aguanta perfectamente.

Caldereta de verduras y carne

La caldereta de verduras y carne, más que nada, es un plato que te deja bien saciado, así que no pienses en nada más porque esto lo tiene todo.
Preparar un caldo de carne en una olla grande poniendo en abundante agua la cebolla, el repollo, el tomate, el morcillo, el pollo, la ternera, el cerdo, el hueso de jamón, el aceite y la sal al gusto. Una vez esté listo, colarlo y reservar un litro para la caldereta.

Ensalada de garbanzos y berberechos

Si al escuchar ensalada piensas inmediatamente en lechuga, tomate y cebolla, es momento de evolucionar. Mezclar en una misma ensalada una legumbre como los garbanzos con berberechos puede que te sorprenda, pero es todo un acierto. El resultado, una ensalada con un potente sabor y personalidad.

Paso 1:

Pela y pica la cebolla y el diente de ajo muy finito. Lava el pimiento verde y pícalo. Pica también el pimiento del piquillo.

Paso 2:

Puré de patatas con ajo

Para hacer este puré de patatas con ajo economizando el tiempo, ve encendiendo el horno y calentándolo a 200º para que esté perfecto a la hora de necesitarlo.
Empieza rociando con aceite el ajo y envuélvelo en papel de aluminio. Mételo al horno y ásalo unos 30 o 40 minutos, hasta que esté blandito. Sácalo entonces y déjalo enfriar. Cuando ya está a temperatura ambiente, apriétalo hasta sacarle la piel, y mételo a la nevera.

Arroz negro al horno

Hacer paella es todo un arte. Este arroz negro, tan típico de todo el Levante, es delicioso… una vez que le hayas cogido el ‘punto’  al arroz serás la estrella de todas tus celebraciones familiares.

Paso 1:

Acerca un cazo o una cacerola con el caldo de pescado con sal al gusto a calentar. Añade las bolsitas de tinta de sepia o calamar.

Paso 2:

Mientras, limpia los chipirones y córtalos en aros. Por otro lado ve pelando y picando menudo el ajo y lava y pica el pimiento verde. Enciende el horno a 200° de temperatura.

Espaguetis al burro

Estos espaguetis al burro tienen un nombre muy italiano porque, a decir verdad, son un poco italianos. Sean de dónde sean, están bien ricos y con muy sencillos de hacer.
Hay que poner una cacerola en el fuego con abundante agua y, cuando esté hirviendo, hay que echar un chorrito de aceite, la sal al gusto y los espaguetis para que se cuezan hasta que estén al dente. Entonces, se cuelan y se escurren bien.