Mantecadas para celíacos
Ahora que tenemos las navidades a la vuelta de la esquina, os voy a decir cómo preparar unas deliciosas mantecadas para celiacos. Me encanta prepararlos cuando se acerca navidad y además es una buena oportunidad para que los más peques nos ayuden en su elaboración. Mis peques, que les encanta pringarse, disfrutan mucho. Os cuento como hacerlos y ¡todos a hacer mantecadas!
Jambalaya (arroz de Nueva Orleans)
Jambalaya… el arroz del sur de Estados Unidos. La mezcla de ingredientes, sabores y especias puede sorprender en un principio… pero, al fin y al cabo, este plato no es tan distinto de un arroz mar y montaña del levante español. Eso sí, el tomate y las especias hacen que este plato sea inconfundiblemente cajún, o como se suele decir, comida sureña… para referirse a los platos típicos de los estados del sur de Estados Unidos, especialmente Luisiana. ¡Pon un poco de jazz y te sentirás como en el mismo Nueva Orleans!
Paso 1:
Lemoncello
Era imposible que yo no eligiera escribir la receta de lemoncello si es lo que más me gusta beber cuando termino de comer. A mucha gente le resulta muy fuerte pero yo le he cogido el gusto.
Pelamos los limones con cuidado para sacar solo la parte amarilla. Ponemos todas las cascaritas de limón dentro de un frasco y añadimos el alcohol. Lo tapamos herméticamente y lo guardamos en un lugar fresco y seco durante 10 días.
Truchas a la navarra
Un rico y sano pescado azul y una receta típica de nuestro país. ¿Te apetece? Especialmente en el norte de España se estilan variadas versiones y tú puedes hacer la tuya propia. Como complemento clave de la trucha a la navarra, el jamón, que le aporta el toque ideal y enriquece mucho su sabor. Es un plato estupendo para quienes no son muy cocinillas pero quieren aprovecharse de las ventajas nutritivas de un producto como el pescado.
Paso 1:
Arroz dulce a la cubana
Un plato que hago en casa para que cocino a mis hijos porque les encanta, es el arroz dulce a la cubana Es sencillito de hacer y los ingredientes que empleo son aquellos que todos solemos tener en nuestra cocina o despensa y que podemos encontrar en cualquier supermercado o tienda pequeñita de barrio. El resultado os encantará y estoy segura que pasará a formar parte de vuestro recetario. Como cena, también es una buena idea. ¡Riquísimo!
En primer lugar se pone a calentar el agua (dos vasos de agua) en una cacerola pequeña con un poco de aceite y un poco de sal.
Sorbete de melocotón en almíbar
Este sorbete de melocotón es bien fácil de hacer y queda un resultado muy sabroso. Es perfecto para servirlo de postre en una cena con amigos, ya que es muy suavecito y no llena tanto como un trozo de tarta.
Se empieza pelando y cortando los melocotones en trocitos pequeños. En un bol grande o en el vaso de la batidora, mezclamos los yogures con los melocotones y la leche condensada, de forman que se integren los sabores de los diferentes ingredientes.
Manteca casera de soja
Hacer manteca casera de soja es siempre más sano que comprarla hecha. Este es el motivo por el que me gusta hacerla, aparte de que considero que el sabor no tiene nada que ver, todo lo natural gana.
Enchirimoladas
Las enchirimoladas me las enseñó a hacer una amiga mexicana y para mí son los canelones españoles. Yo creo que os van a gustar bastante.
Poner una cacerola en el fuego un poco de aceite y, cuando esté bien caliente, freír los tomates con el chile echándoles la sal al gusto.
Poner en la licuadora el ajo y la cebolla, y molerlos salándolos al gusto. Se vuelve a sazonar la mezcla de tomates y chiles con un poco de la cebolla y los ajos, y algo de aceite. Por último, se agrega medio litro de agua y se deja cocer.
Churros y chocolate a la taza
Cuando era pequeña, una de las cosas que más me gustaban era cuando mis abuelos me recogían del colegio los viernes e iba a su casa a merendar, ya que siempre nos preparaba unos estupendos churros y chocolate a la taza. Me encantaban, sobre todo los churros para los que tenía una receta propia y que es la que ahora os voy a enseñar. Esta es una merienda o desayuno estupendo, aunque solo nos lo podamos permitir de vez en cuando. Me encanta.