Pollo adobado al horno

El pollo es una carne que nos permite cocinarla de mil maneras diferentes y que acepta casi cualquier tipo de ingrediente, siempre esta buena. Unos de mis platos que más me gustan, donde el pollo es el protagonista, es el pollo adobado al horno. Es un plato que hemos comido toda la vida pero que está increíblemente bueno. No podéis perder la oportunidad de comerlos una y otra vez.

Macedonia con helado

Hacer la macedonia con helado es para que sea un poco diferente de la típica simplemente. Realmente, este postre lo hago en verano, pero pocas veces en invierno.
Para preparar toda la fruta de la macedonia hay que ir por orden. Retirarle las semillas al melón y sacarle bolitas de la pulpa con un vaciador. Una vez listas, ponerlas en una fuente grande en el que se va a colocar toda la macedonia.
Lavar bien los fresones con abundante agua y quitarles las hojas verdes. Cortarlas al gusto y colocarlas en la fuente con el melón.

Espinacas con marisco y huevo

Hacer espinacas con marisco y huevo es mucho más atractivo que comerlas solas, además de que es un plato mayormente elaborado, por lo que se podría hacer perfectamente para una cena de estas más comprometidas.
Pelar las gambas y los langostinos con cuidado, y reservarlos para después. Los caparazones y las cabezas de éstos se cuecen en una cacerola con abundante agua y un poquito de sal al gusto. Una vez listo, se cuela el caldo y se cuece en él las espinacas añadiendo algo más de sal.

Chucrut fácil ó falso Chucrut

Hace poco, el grupo de amigos celebramos una fiesta temática dedicada a Alemania, y cada uno llevo un producto típico de la zona. Buscando por ahí, yo encontré esta receta de chucrut fácil o falso chucrut, y descubrí que además de ser sencillo de hacer es un acompañamiento delicioso. En casa ya nos hemos aficionado a ello, y son varias las veces ya que hemos hecho la receta, para acompañar los platos de cerdo asado.

Tomates rellenos de gambas

Los tomates rellenos de gambas siempre quedan bien y muy sabrosos. Yo los hago así pero, en realidad, los tomates quedan bien rellenos de cualquier forma. La conclusión final es que a mí los tomates me encantan en todas sus variantes, y más cuando son de la huerta.
Se quitar a los tomate la parte de arriba como si fuera una tapa, las cuales se reservan, y se vacían por dentro con cuidado dejándolos boca abajo sobre un paño para que se escurran.

Arroz con pollo y gambas

No me suelo complicar demasiado la vida, y cuando hago un plato de arroz con pollo y gambas suelo hacer en la cantidad necesaria para que se convierta en plato único. Y es que en platos como este arroz con pollo y gambas, al estar tan ricos, no te cansas, por lo que si te quedas con hambre siempre repites.

Se hace de una forma muy sencilla, y la verdad es que no se puede tener mejor resultado. Pruébalo y ya verás cómo me das la razón.

Sopa de pescado con arroz

¡En mi casa, de toda la vida, la sopa de pescado con arroz! De hecho, a ninguno de mis hermanos ni a mí nos gusta sola, es una manía. Si no lo has probado así, te recomiendo que lo hagas al menos una vez y valores.
Colocar una olla amplia en el fuego con el agua, la sal, el laurel y el perejil al gusto. Echar el pescado en ella y dejarlo hasta que esté completamente cocido.

Falda de ternera estofada

Un guiso de lo más rico que podéis comer, es este de falda de ternera estofada. A mí me encanta y es la receta que ya hacia mi abuela cuando mi madre era pequeña, y me imagino que esta lo aprendió de su madre, por lo que es un plato que lleva generaciones en mi familia. La carne queda tierna y perfectamente condimentada, lo que hace que sea un plato muy sabroso.

Aguja de ternera asada

La aguja de ternera tiene un sabor bastante particular y es muy rica para coger energías para afrontar el día. Lo mejor es hacer bastante para poder reservar para los días siguientes.
Poner la carne sobre la mesa de trabajo y partirla en trozos. Salarlos al gusto y dejarlos preparados para sellarlos. Preparar una sartén en el fuego con aceite y, cuando esté bien caliente, sellar la ternera hasta que esté doradita. Sacarla de la sartén y ponerla en una olla con dos vasos de agua, la cebolla picada en trocitos, los ajos y los pimientos troceados.