Ensalada de aguacate con naranjas y bonito
Una ensalada de aguacate y naranja. Una ensalada diferente, fresca y sorprendente, llena de matices y contrastes de sabor.
Paso 1:
Pela la naranja y córtala en gajos finos. Lo ideal es hacerlo quitando toda la membrana que separa cada gajo, aunque para hacerlo se requiere un poco de maña y pericia (eso si, cuando lo consigas, parecerás un verdadero cocinero profesional).
Paso 2:
Ensalada de lentejas con salmón
¿Quién dijo que las legumbres sólo se pueden comer en guisos calientes? Gracias a esta deliciosa ensalada descubrirás otra forma de comer lentejas, divertida y fresquita. Una ensalada de lentejas que dará otra dimensión al término legumbres.
Paso 1:
Para esta receta puedes cocer tú mismo las lentejas, pero resultan muchísimo más cómodos los botes de lentejas cocidas. Es muy rápido y el resultado es perfecto. Eso sí, tendrás que colar las lentejas y lavarlas con un poco de agua, para quitar el sabor del agua que traen los botes.
Huevos estrellados
Huevos rotos, huevos estrellados, huevos fritos con patatas y chistorra… los llames como los llames, una cosa hay segura: resulta imposible resistirse a uno de nuestros platos más humildes (huevos y patatas) pero más sublimes. En este caso, con una variación sorprendente. Pero hay algo que no cambia: no debes olvidar el ingrediente más importante: el pan, para mojar la yema. ¡Ummm!
Paso 1:
Escalivada
Exquisita ensalada de verduras asadas. Un clásico de nuestro recetario, típico en las mesas de Cataluña, Aragón y Comunidad Valenciana. Un plato lleno de color, que dibujará en tu mesa una preciosa bandera de la dieta mediterránea.
Paso 1:
Lava todas las verduras. Limpia y corta los pimientos en tiras gruesas, la berenjena a la mitad y la cebolla en 8 ‘gajos’.
Precalienta el horno a 200°.
Paso 2:
Langostinos en tempura con crema de coliflor y queso
Una receta muy completa y sorprendente: langostinos en tempura con crema de coliflor y queso. La crema de coliflor se suaviza y combina a la perfección con los langostinos y el suave rebozado de la tempura.

Paso 1:
Crema fría de melón y pepino
Esta crema fría de melón y pepino es uno de los entrantes más buenos y frescos que puedes tomar cuando el calor aprieta. Su sabor es delicado, dulce y fresco, haciéndonos tener la sensación de que la temperatura ha bajado. Pruébalo porque encima es terriblemente fácil de hacer, ligera y muy sana. Se convertirá en uno de tus indispensables del verano.
Huevos en cocotte con salmón ahumado
Huevos y salmón ahumado, una combinación que funciona a las mil maravillas, además, en una receta de lo más sencillo.
Paso 1:
Pringa bien un molde individual, un ramequín o una cocotte con la mantequilla, para que no se pegue al fondo del molde tu preparación cuando lo hayas horneado.
Después, corta el salmón en tiras y ponlas en el fondo.
Paso 2:
Aparte, mezcla la nata con el queso rallado, repártelo en los moldes y añade la sal y la pimienta recién molida al gusto.
Paso 3:
Espárragos blancos con salmón ahumado y 'falsa salsa holandesa'
No te líes en la cocina. Esta receta es tan sencilla que demuestra cómo es posible comer bien, sano y variado a diario.
Paso 1:
Abre la lata de espárragos, sácalos, y escúrrelos bien de su agua, por ejemplo, con la ayuda de un colador y papel absorbente.
Paso 2:
Corta el salmón ahumado en tiras y enróllalas a lo largo de cada esparrago.
Paso 3:
Hojaldre de espárragos verdes con salsa de mostaza
Descubre en recetas como ésta la versatilidad de las verduras y, en concreto, de los espárragos. Una receta fácil para dar un toque moderno y sofisticado a tu mesa.
Paso 1:
Echa por encima de la encimera limpia y seca un poco de harina. Extiende la masa de hojaldre sobre ella y estira un poquitín con el rodillo para hacerla un poco más fina.
Corta en forma de cuadrados o rectángulos ...del tamaño de una tostada, más o menos.
Paso 2:
Hummus con flor de huevo y tosta de pimentón
La delicia árabe del hummus, se enriquece en esta receta con el huevo escalfado y el pimentón. Un plato de altura con el que el éxito está asegurado.
Paso 1:
Lava los garbanzos y ponlos a cocer con un poco de agua -no más que la justa para que los cubra- durante cinco minutos. Escúrrelos, pero sin tirar el agua, que te puede servir.
Paso 2: