Huevos al plato

Puede que unos ‘œufs en cocotte’ suenen más sofisticados que nuestros tradicionales ‘huevos al plato’. Lo cierto es que, en realidad, son lo mismo, y lo llamemos como lo llamemos, es un plato delicioso. En realidad, su nombre hace referencia al modo de prepararlo: los huevos se cuajan dentro de una fuente con su propio calor, o bien en el horno. Por lo demás, hay 1001 recetas diferentes. Toma nota de la que te proponemos, pero adáptala a tus gustos.

Paso 1:

Ensalada de alubias, mejillones y caballa

Una ensalada rápida y sencilla, que se prepara con esos ingredientes que siempre tenemos en la despensa …por lo que te puede sacar de más de un apuro. Además, es rica y sabrosa, ¿qué más se puede pedir?

Paso 1:

Pica el pimiento lavado y la cebolla en daditos pequeños. Lava el cilantro y pícalo también, muy menudo.

Paso 2:

Cuela y aclara un poco de su agua de conservación las judías y ponlas en un bol. Añade el pimiento, la cebolla, el cilantro y sazona con el vinagre, el aceite y la sal al gusto.

Crema de tomate y apio

Una crema reconstituyente ideal para recuperarte después de un día de fiesta o de una cena que se alargó más de la cuenta. El poder reconstituyente del tomate y el apio se alían en una crema que al servirse caliente, es a su vez reconfortante. Todo un acierto.

Paso 1:

Pela y pica el ajo y la cebolla en trozos medianos. Lava el apio y pícalo también en trozos.

Paso 2:

Turkish Rice

Para realizar este sencillo arroz de acompañamiento para carnes y pescados, sofreímos en una cacerola la base de tres cucharadas soperas de aceite de oliva caliente, en primer lugar ajo en polvo, perejil picado al gusto, y media cucharada de café de sal. Cuando se dore (atentos pues es enseguida), se añaden tres tacitas de arroz hidrolizado, y se remueve hasta que se tuesta el grano. Cuando se ha frito de manera uniforme se añade doble cantidad de agua templada y se deja a cocción muy suave durante 10 minutos. Y ya está hecho.

Bocaditos de pavo y manzana

Cuando hacemos una barbacoa, no tenemos por qué hacer siempre las típicas brochetas de carne y verduras, que no es por decir que no están buenas, sino porque a veces aburren. Se pueden introducir pequeñas variaciones que lo cambian todo, por ejemplo haciéndolas con frutas. Unas brochetas deliciosas, y delicadas en su sabor, son estos bocaditos de pavo y manzana que están realmente buenos. La manzana le da ese toque especial, que combina perfectamente con la carne de pavo.

Crema de aguacate con leche

Si sois amantes de las cremas ligeras y saludables, os propongo cocinar esta crema de aguacate con leche. Aunque los guisantes no sean unas legumbres muy queridas, son un alimento muy saludable y que combina con muchos platos. Además esta crema se prepara muy pronto y nos puede servir como un primer plato en la comida o como cena acompañada de un yogurt. Os cuento como yo la elaboro. ¡Está muy rica!
En primer lugar, en una cazuela hay que poner el aceite y pocharemos la cebolla que tenemos cortada en trozos con el ajo.

Arroz oriental con atún y piña

Preparar este arroz oriental con atún y piña en casa es mil veces mejor que comerlo por ahí. Lo mejor de todo es que es un plato muy sencillo de hacer y no lleva mucho tiempo, por lo que no hay que preocuparse de nada.
Ponemos pone a calentar en una cacerola en el fuego el agua con un puñado de sal, y, cuando rompa a hervir, echamos el arroz dejándolo cocerse 10 minutos. Entonces, se escurre de todo el agua y se vuelve a poner en la misma cacerola, pero esta vez con dos cucharadas de aceite.

Fondue tradicional de queso

Los franceses han aportado a nuestra cocina grandes platos, como las quiches o las fondue de queso. A mi esta última siempre me ha parecido, además de un aperitivo delicioso, una de las formas más divertidas de comer. Eso de bañar desde tozos de pan a carne o verduras en una salsa de queso me parece un gran invento. Si queréis probarla, aquí os dejo la receta de una fondue tradicional de queso.

Bocaditos de queso y anchoa

Estos bocaditos de queso fresco y anchoa son un aperitivo delicioso, y que en casa solemos hacer bastante a menudo. Los hacemos en una buena cantidad, para así los que sobren guardarlos y comerlos a cualquier hora, dándoles solamente un golpe de calor para que el queso se deshaga. Son deliciosos.