Pulpo con patatas

¡Qué rico está el pulpo con patatas! Lo cierto es que me encanta la mezcla, me parece que es muy acertada y que queda muy bien tanto en un aperitivo como en un segundo plato.
Poner una cacerola en el fuego con un poco de aceite de oliva y, cuando esté bien caliente, se echa el pan y se sofríe. Cuando ya está doradito al gusto, se retira del fuego y se pone en un plato con papel absorbente. Lo mismo se hace con la ñora, las almendras y los ajos. Cuando están listos, se pasan por papel absorbente y se colocan en un mortero para machacarlos junto con el pan.

Aceitunas con mejillones en escabeche y queso manchego

Para presentar una buena mesa de aperitivos, no tenemos que recurrir a esas recetas de canapés complicadas que se encuentran por ahí, ya que muchas veces lo más sencillo es lo que más gusta. Desde hace un tiempo yo sigo esta filosofía, y hago platos tan sencillos como estas aceitunas con mejillones en escabeche y queso manchego, con la que mis amigos están encantados.

Huevo tea leaf

Siempre que comía estos huevo tea leaf me resultaban curiosos y me preguntaba cuál sería la forma de hacerlos, hasta que di con la receta, y resulto más sencillo de lo que había imaginado. El sabor de estos huevos cocidos en la mezcla de té y especias además de rica, no deja de ser interesante ya que es un sabor completamente nuevo para nosotros.

Mazorcas de maíz a la barbacoa

Me gusta mucho hacer las mazorcas de maíz a la barbacoa cuando se puede. Nosotros vamos a menudo a la casa de unos amigos en el campo y siempre solemos hacer barbacoas, sobre todo en verano, a las que yo siempre llevo mazorcas de maíz.
Untamos cada mazorca con un poco de aceite y las colocamos cada una sobre un trozo de papel de aluminio. Entonces, espolvoreamos la sal gorda, que me encanta, y la pimienta negra molida. Repartir cuatro bolitas de mantequilla por encima de cada mazorca, y las envolvemos con el resto del papel de aluminio, como si de patatas se tratase.

Muffins de jamón y queso

Estos muffins de jamón y queso son una locura que descubrí en Italia, en una pastelería de barrio. Nunca se me había ocurrido hacer muffins salados pero, sinceramente, es una idea súper acertada. ¡Estas modernidades no están hechas para mí!
Mezclamos los huevos y la leche en un bol, y lo batimos bien. Tamizamos la harina con la levadura, y lo añadimos a la mezcla de huevo y leche removiendo bien para que no queden grumos. Si es necesario, que para mí siempre lo es, nos ayudamos de la batidora eléctrica.