Tartaletas con ensalada rusa

Estas tartaletas con ensalada rusa son deliciosas además de muy sencillas de hacer, y la verdad es que yo las suelo preparar de aperitivo, haciendo de esta manera pequeñas porciones individuales que se pueden comer perfectamente estando de pie, lo que las hace perfectas para cuando se da una fiesta.

Espaguetis con jamón y queso

Uno de los platos con los que nunca fallo cuando quiero que mis hijos no dejen nada en sus platos, es este de espaguetis con jamón y queso. Les encanta asique se ha convertido con el tiempo en uno de los platos más habituales de mi cocina. Si os digo la verdad el conjunto es realmente rico. Sencillo y fantástico.

Albóndigas con salsa de mora

Estas albóndigas con salsa de mora siempre llaman mucho la atención a mis amigos, y puedo entender el porqué, ya que a mí también me dejan encantada.
En una picadora se coloca la carne junto con la cebolla picadita, el pimentón, un ajo picadito y el perejil. Se pica todo junto y, cuando la carne esté bien molida, se retira a un bol.
En este bol de mezcla la carne con la sal, la pimienta y el comino al gusto, y se amasa bien con las manos.

Pimientos rellenos de pescado

Lo pimientos rellenos de pescado están riquísimos y son muy saludables para comer bien.
Por un lado, preparar una bechamel con la mantequilla, la harina, leche y sal, y remover bien hasta que coja la textura deseada.
Por otro lado, cocer el cabracho y la merluza en una cacerola con la sal, y, cuando estén listos, escurrirlos y dejarlos enfriar.

Espinacas con bechamel

Desde que a descubrí que a mis hijos les encantan las espinacas con bechamel es un plato que no dejo de hacer, para que así coman de vez en cuando alguna verdura, cosa que les cuesta demasiado. Las suelo poner para acompañar las pechugas de pollo a la plancha, ya que creo que combinados hacen una comida estupenda.

Berenjenas a los cuatro quesos

Solo de pensar en las berenjenas a los cuatro quesos se me hace la boca agua porque quedan riquísimas y me parece que es una forma muy sana de hacerlas. A veces el queso fundido es pesado de digerir, pero merece la pena.
Ponemos en el fuego una sartén con la mantequilla y un toque de aceite. Una vez lista la mantequilla, echamos los quesos a la sartén, previamente cortados en pequeños trozos, y los dejamos que se derritan junto con crema de leche.

Tarta de berenjenas

Esta tarta de berenjenas se puede servir como un plato normal o como un aperitivo, dependiendo un poco de lo que gustes. Lo cierto es que queda riquísima y es fácil de hacer.
Prender el horno a 180ºC.
Lavar las berenjenas con abundante agua, quitarles el tronco y cortarlas a lo largo por la mitad. Poner una cacerola en el fuego con agua y un poco de sal al gusto, y cocer las berenjenas hasta que estén tiernas. Una vez listas, colarlas y picarlas al gusto.