Ensalada de escarola, almendras y rábano
Me gusta variar mucho a la hora de hacer ensaladas, y es que pocas combinaciones para hacerlas hay que sepan mal. Puedes hacerlas frías o templadas, con cualquier tipo de aliño o ingredientes. Más complicadas o sencillas, como esta de ensalada de escarola, almendras y rábano. Simple pero de verdad que una auténtica delicia, al combinar perfectamente el amargor de la escarola con los frutos secos, el aguacate y el rábano.
Gratinado de berenjenas con queso de Mahón
Hoy os voy a explicar una receta que hago muchísimo en casa. El gratinado de berenjenas con queso de Mahón es un plato muy sano y contundente. Lo aprendí de mi abuela, mallorquina de nacimiento y desde siempre recuerdo haberlo comido en mi casa.
Crema de verduras con zanahorias, calabación y patatas
No conozco mejor manera de comer verdura sin necesidad de verla que comerla en una crema. Pues sí, os voy a decir como elaborar una saludable pero no menos rica crema de verduras (zanahorias, patatas y calabacín). Ya os adelante que está muy buena y que para nada sabe a verduras. En casa la hago mucho para cenar junto con algún filete de pescado a la plancha ya que es muy saciante pero baja en calorías, que es como una cena debe ser.
Lo primero que vamos hacer será limpiar toda la verdura y a cortarla pequeña, sobre todo la zanahoria, que tarda más en hacerse.
Palitos salados
El pan está bueno en todas sus versiones. No importa si es en hogaza, pan, barra o en forma de estos deliciosos palitos salados, los cuales pueden llegar a ser adictivos. Esto es lo que me pasa a mí, que cuando me pongo a comerlos no puedo parar. No son lo que se dice pan pan en sí, ya que llevan más ingredientes, pero están increíbles. Os cuento como elaborarlos para que vosotros podáis disfrutarlos también.
Arroz a la cubana con huevo frito
Un plato que hemos comido toda la vida en casa ha sido el famoso arroz a la cubana con huevo frito ¿Quien no lo ha comido alguna vez en casa? Yo aún lo sigo comiendo y hoy quiero rendirle homenaje a este gran plato que tanto hemos comido y nos ha salvado la comida muchísimas veces porque a todos gusta y es fácil y rápido de laborar.
Pimientos en aceite
Un aperitivo que siempre tengo hecho en casa es pimientos en aceite. Cuando llegan visitas inesperadas a casa siempre lo suelo sacar junto con pan tostado y están riquísimos. Es muy fácil y rápido de elaborar y lo mejor de todo es que una vez que lo hagamos, nos dura muchísimo.
Mejillones a la marinera
Dicen que los mejillones al vapor es uno de los platos más sanos que podemos comer, pero yo lo he enrevesado un poco porque a mí me gusta condimentar bien mis platos. Así que estos mejillones a la marinera se quedan bastante lejos de la simplicidad de los otros, aunque me encantan de las dos maneras.
Delicias de garbanzos o falafel
En los países árabes utilizan los garbanzos de muchas formas mientras que aquí siempre nos hemos limitado a comerlos guisados. Para que veas que preparados de muchas otras maneras también están deliciosos, te traigo estas delicias de garbanzos, también conocidas como falafel. Son sencillas de hacer, y su espectacular resultado puede convertirse en el perfecto aperitivo.
Setas con jamoncito
Me encanta septiembre porque empiezan las primeras lluvias, el frío y con ello la temporada de setas. Es uno de mis productos preferidos, y siempre he pensado que la mejor forma de cocinarlo es de una manea sencilla y con otro alimento que potencie su sabor. Esto es lo que pasa en estas maravillosas setas con jamón. Se junta la carnosidad de las setas con el salado del jamón y el crujiente de los piñones haciendo de este plato una verdadera delicia. Aprovecha la temporada y prueba este plato. No te arrepentirás.
Boniatos a la mallorquina
La verdad es que no hay nada más rico que unos buenos boniatos a la mallorquina. Le suelo preparar como tentempié, pero como acompañamiento para un filete de un buen corte de carne resultan también perfectos. La verdad es que incluso si me apuras como postre. Son un auténtico placer para el paladar.
Lo primero que hacemos es pelar los boniatos y cortamos en rodajas de aproximadamente medio dedo de espesor y luego en tiras, las freímos en abundante aceite de oliva, hasta que estén tiernas por dentro y crujientes por fuera.