Palmeritas

Mi madre me hacía la hija más feliz del mundo cada vez que hacía palmeritas, que además no nos dejaba comprarlas porque decía que para eso las hacía ella. La verdad que yo aprendí su receta y, desde que yo tengo a mis niños, intento hacer los mismo que ella, aunque los míos son más desobedientes.

Salmon y verduras al vapor

Este salmón y verduras al vapor es un plato muy completo, además de sano. Descubrí esta manera de cocinar cuando empecé una dieta, y la verdad es que con ella se consigue que los alimentos queden llenos de sabor y conserven todas sus propiedades, por lo que es muy recomendable cocinar de esta manera.

Canapés con queso cremoso

Estos canapés de queso cremoso son los típicos que no duran ni un minuto en la bandeja cuando los sacas a la mesa. Muchas veces tengo que reservarme un par en la cocina para poder probarlos porque entre que voy y vengo, mis hijos ya han arrasado.
Hay que cortar el pan en rebanadas al gusto y tostarlas, ya sea en el tostador, en el horno o en una sartén. Lo importante es que no queden tampoco muy quemadas para que no estropeen el sabor de lo demás.

Pan de leche y huevos

El pan de leche y huevos es un dulce muy sencillo de hacer y fácil de elaborar, que no os llevara mucho tiempo y que merece completamente la pena por su estupendo sabor. Si lo sirves al final de una estupenda comida, los comensales sentados alrededor de tu mesa quedaran completamente encantados por su delicado sabor. Delicioso.

Sopa fría de almendras y uvas

Veréis que esta receta de sopa fría de almendras y uvas es un poco curiosa, pero es realmente buena y vale la pena tomarla tranquilamente y dejar un poco hecha para el día siguiente poder llevarla al trabajo.
Calentar el caldo en una cazuela y poner el pan en el. Dejar que se empape bien y, una vez listo, dejarlo enfriar.

Burritos norteños

Los burritos norteños me los enseñó a hacer una amiga mexicana, que en su casa se comen siempre, y la verdad que me gustaron bastante.
Se pone la mantequilla en una sartén en el fuego y, cuando esté derretida, se echa la cebolla picada y se remueve bien. Cuando la cebolla se empiece a cristalizar, se echa el chile morrón a la sartén y se deja freír hasta que esté blando. Se echan, entonces, la sal, los frijoles y el queso despedazado, y se deja todo junto a fuego lento.