Ensalada de pasta con pollo fría

Cuando llega el verano no me gusta pasar mucho tiempo en la cocina delante de los fogones por el calor que hace, asique suelo recurrir a la elaboración de ensaladas como plato único, ya que en ella intento poner un poco de todos los grupos alimenticios básicos. Un ejemplo de esto es esta fantástica ensalada de pasta con pollo fría . Es deliciosa y muy fácil de hacer, perfecta para prepararla con antelación.

Arroz al horno con queso

El arroz al horno con queso que hago yo vale también para microondas, que como a mí siempre se me estropea tengo que buscar alternativas. Yo creo que es una receta que puede gustar bastante no solo por el sabor, sino por la comodidad.
Se pone una cacerola con agua y una pizca de sal al gusto y se deja cocer el arroz. Añadir un poco de ajo y las hojas de laurel para que coja sabor, y dejarlo hasta que se haya evaporado el agua por completo.

Crepes rellenos de espinacas con jamón

Os traigo una receta qué vais a recordar toda vuestra vida. Es una auténtica delicia y están... ¡de muerte! Os hablo de unos crepes rellenos de espinacas y jamón. Los probé en un viaje que hice con mi pareja a Francia, y junto con la ciudad de París, quedé enamorada. Las crepes son de origen francés y se hacen fundamentalmente con harina de trigo, con la que se elabora una masa en forma redonda. Se suele servir como base de un plato o postre aplicándole ingredientes dulces o salados. Admiten todo tipo de ingredientes y con todos quedan muy muy ricos.

Tarta de espinacas y atún

Una tarta de espinacas y atún, conocida como empanada, es una de las comidas preferidas en mi casa para una cena ligerita pero que alimente.
Colocamos la harina en un bol y echamos la sal al gusto. Añadimos la mantequilla y formamos un arenado. Vamos echando poco a poco el agua, bien fría, hasta formar una masa lisa y la reservamos en la nevera.

Gratinado de calabacines y tomates

Una forma de comer verduras, si no te gustan las verduras, es cocinarlas "escondidas" en otro plato o con otros alimentos que disimulen su sabor. Este gratinado de calabacines y tomates es el claro ejemplo de un plato así. Era la técnica que utilizaba mi madre para conseguir que yo me comiera las verduras y ahora es la técnica que utilizo yo.

Costillar de cerdo crujiente al Pedro Ximenez

Hasta que me proporcionaron esta receta, yo siempre había comido las costillas estofadas, al horno o a la parrilla, pero desde que probé esta receta del costillar de cerdo crujiente al Pedro Ximénez, no la cocino de otra manera que no sea así. Es muy fácil de elaborar y el resultado es magnífico.
Lo primero que haremos será partir el costillar en dos o separar todas las costillas (a libre elección). Después vamos a poner en una bandeja para horno. Lo vamos a untar con un poco de aceite, lo salpimentaremos y lo vamos a espolvorear con romero.

Puding de calabacín y zanahoria

Este punding de calabacín y zanahoria te viene muy bien para comer verduras de una forma diferente, quizás más apetitosa y que llena bastante, por lo que tienes una comida muy completa para afrontar el día con energía.
Lavar bien los calabacines, quitándoles los extremos, y cortarlos en trozos. Aparte, pelar y cortas la zanahorias en rodajas. En una cacerola con agua, hervir las verduras hasta que estén blanditas.

Brownie con helado de vainilla

Un postre o dulce que descubrí por el 2010 fue el brownie con helado de vainilla. La primera vez que lo probé fue en mi época universitaria cuando un amigo me invitó a cenar a un restaurante de comida americana. Cuando el camarero me lo puso delante, caliente y junto a una gran bola de helado con más chocolate caliente por encima, pensé que eso a mí no me iba a gustar y que aun menos, me iba a sentar bien. Pero no fue así y es que literalmente, me puse las botas. Me lo comí entero y si hubiera podido me hubiera comido cuatro más.

Huevos estrellados con gulas

Los huevos estrellados con gulas es una de las recetas más usadas para prepararme la cena de un momento a otro. Esto acompañado con un poco de pan para mojar y un poquito de verdura o de ensalada, es una delicia para chuparse los dedos.
Para empezar, se fríen los pimientos verdes en una sartén tapada a fuego muy lento con un poquito de aceite. Cuando estén listos, se reservan al calor bien tapaditos.