Mi focaccia
Os voy a enseñar a preparar una rica focaccia. Para los que no sepáis lo que es una focaccia, os diré que es una especie de pan, igual de plano o parecido al de una pizza, cubierto con hierbas y otros productos alimenticios. Este, es un plato muy tradicional de la cocina italiana muy relacionado, para los que nunca lo hemos visto, con la pizza. La masa de la focaccia es my parecida a la de la pizza. Está hecha a base de harina con alto contenido de gluten, aceite, agua, azúcar, sal y levadura.
Hígado encebollado al horno
Puede que los franceses se hayan hecho famosos por cocinar el hígado de los animales haciendo con ellos pates, pero en nuestra gastronomía tenemos estupendas recetas que hacen de ellos platos deliciosos, como el de este hígado encebollado al horno. Es un plato típico, que se ha preparado en la mayoría de las casas de este país, pero dándole una pequeña vuelta de tuerca y que espero que disfrutes.
Puré de cebollas
Os digo yo que este puré de cebollas termina siendo mucho más apetitoso de lo que parece. A mí, que no me gusta nada la cebolla, este puré me ha convencido y lo suelo hacer mucho en invierno porque es cómodo de llevar en una tartera al trabajo y suele salir bastante cantidad. Espero que os guste y que os sirva muy a menudo.
Preparar una cacerola en el fuego y poner en ella las cebollas junto con el laurel, el vino blanco, la sal y el aceite de oliva. Se dejan tapadas a fuego lento hasta que estén lo más blandas posible para que luego sea más fácil cocinarlas.
Pollo en salsa picante de pimientos rojos
Para comer pollo en salsa picante de pimientos rojos tienen que gustarte los sabores fuertes, si no mejor no lo pruebes. Esta receta de pollo es buenísima aunque no es ligera de digerirla, así que hay que procurar hacerla cuando se puede comer con tranquilidad.
Pimientos rellenos de arroz y carne
Los pimientos rellenos de arroz y carne están riquísimos, ¡son una pasada! La verdad que hacerlos lleva mucha menos complicación de lo que se puede imaginar y quedan buenísimos, veréis que sí.
Quitar la parte superior y las semillas a los pimientos con un cuchillo bien afilado. En un bol se echa el aceite junto con la cebolla y el ajo picados, y, medio cubiertos con la tapa, se meten al microondas durante 4 minutos al máximo de la potencia.
Acelgas gratinadas con queso y piñones
Una forma de comer verduras, si no te gustan las verduras, es cocinarlas "escondidas" en otro plato o con otros alimentos que disimulen su sabor. Estas acelgas gratinadas con queso y piñones es el claro ejemplo de un plato así. Era la técnica que utilizaba mi madre para conseguir que yo me comiera las verduras y ahora es la técnica que utilizo yo.
Tostadas francesas con salchichas
Las tostadas francesas con salchichas es uno de mis desayunos preferidos y, en general, de mi familia. La verdad es que lo solemos hacer prácticamente todos los fines de semana, que es cuando hay más tiempo, y son días que dedicamos a hacer excursiones por lo que necesitamos salir de casa cargados de energía.
Pitu de Caleya asturiano
Uno de los guisos de pollo más deliciosos que he probado yo nunca es este pollo de corral guisado que prepara la madre de un amigo mío, y que me prepara cada vez que voy a visitarles. El pollo queda estupendo, tierno y con un sabor delicioso como la salsa en la que se ha guisado.
Sopa de Rape
La sopa de rape es una delicia porque es muy buena para el organismo y porque el sabor de este pescado es muy rico y da mucho juego en la recetas.
Poner una cacerola con el agua a fuego medio y echar en ella la cabeza y las espinas del rape, la zanahoria pelada, el tomate, la cebolla grande, las hojas de apio, la hoja de laurel, el orégano, el vino blanco, el aceite de oliva y la sal. Dejarlo hervir durante 30 minutos para que salga un caldo bien sabroso.
Fideuà
Si no has probado a hacer nunca la fideuá, o simplemente no la has comido, te recomiendo que, teniendo un poco de tiempo, te pongas a cocinarla y la tomes a tu gusto.
Colocar los mejillones y las almejas en dos cazuelas distintas con un poquito de agua para que se abran las conchas. Una vez abiertos, retirarlos con una espumadera para que se enfríen y poderles quitar la cáscara. Los caldos se reservan para añadirlos a la fideuà.