Garbanzos en salsa de tomate
Los garbanzos en salsa de tomate es una receta que incluye tal variedad de ingredientes que termina siendo muy completa y nutritiva. Además de esto, es práctica porque llena lo suficiente como para tomarla como plato único.
Ensalada de arroz, bonito, anchoas y huevos duros
Hablar ensalada suena a poco, a algo que no llena tanto, pero hablar de ensalada de arroz, bonito, anchoas y huevos duros suena a que no se necesita nada más. Es comodísima para llevar al trabajo, ya que se hace rápido la noche anterior y aguanta perfectamente.
Alcachofas gratinadas
Las alcachofas gratinadas, en mi opinión, son un manjar, pero es cierto que a mucha gente no le gustan. Por esta razón las hago de esta forma, para que mis hijos las coman de una forma más divertida, se podría decir.
Limpiamos y preparamos las alcachofas, quitándoles la cola y las hojas duras. Una vez listas, las ponemos a remojo en agua con sal y limón.
Ñoquis souflé
Estos ñoquis souflé son mi especialidad de los domingos, la cual me apetece compartir aquí porque no me sale nada mal y me gusta decírmelo a mí misma.
Hay que colocar una cacerola en el fuego y poner a calentar el agua junto con la mantequilla y la sal. Cuando rompa el primer hervor, se echa de golpe la harina y se remueve rápidamente. Cuando la masa se desprenda de la cacerola, se retira del fuego y se deja enfriar.
Pisto con carne de corzo
El pisto con carne de corzo es un poquito diferente al típico, lo cual me encanta porque hay que variar para no aburrirnos de comer lo mismo.
Se lava la carne con un poco de agua, se escurre y se corta en dados pequeños. Se hace lo mismo con la verdura, que puede ir pelada, o sin pelar y cortada al gusto.
Se caliente una sartén en el fuego con un poco de aceite y, cuando está ya listo, se echan las verduras del pisto a pocharse. Cuando están listas, se pasan a una cacerola y se dejan reservadas.
Pochas
Que no falten las pochas, por favor. Era el plato típico en casa cuando éramos pequeños y lo es en mi casa ahora. Como me he vuelto una pesada de la cocina, ahora vienen mis padres a comerlas a casa para evitar cocinarlas.
Corto, en juliana, los pimientos, las zanahorias, los tomates, la cebolla y los puerros. En una olla grande lo pongo todo a cocer en abundante agua junto a las pochas hasta que empiece a hervir. Entonces, bajo el fuego un poquito.
Pechugas de pollo con setas y aceitunas
Las pechugas de pollo con setas y aceitunas sigue siendo una de mis formas favoritas de hacerlas. La verdad que al pollo le va bien cualquier cosa, así que aquí os dejo otra forma más.
Lavar muy bien las setas con abundante agua y picarlas al gusto. Además, picar las cebollas y los ajos, y reservarlos.
Poner en la sartén el aceite y, cuando esté bien caliente, echar las setas, las cebollas y los ajos. Agregar el paté de aceitunas negras y mezclarlo bien con todos los ingredientes de la sartén. Sazonarlo al gusto y dejarlo cocinarse.
Guiso de alubias
El guiso de alubias es muy de invierno, ya que es un plato muy contundente, de esos que reconfortan con tan solo olerlos. Es un plato muy completo ya que posee todo lo necesario en una dieta, bueno igual un poco más, ya que es de esos platos llenos de sustancia que es mejor no comer en exceso.
Canelones con gulas
Estos canelones con gulas tienen un punto de exquisitez que me encanta, por eso los preparo muy a menudo. Sé que preparar canelones es un poco cansado, pero vale la pena.
Hay que cocer las láminas de canelones en una cacerola con abundante agua hirviendo y un poco de sal hasta que estén al dente. Una vez listos, se sacan con una espumadera para que no se rompan y se dejan secando en un paño de cocina limpio.
Fritada riojana
¡Una buena fritada riojana para el cuerpo es salud! Este tipo de platos son los que apetecen y dan alegría, sobre todo si se cocinan para compartirlos con amigos o con familia.
Poner una cacerola en el fuego y echar en ella el aceite. Mientras el aceite se va calentando, lavar y cortar los pimientos en trozos de tamaño al gusto, al igual que la cebolla y los ajos. Con el aceite ya listo, echar la cebolla y el ajo en primer lugar, y dejarlos dorarse. Cuando estén pochaditos, echar a la olla el pimiento y dejarlo cocinarse junto con un poco de sal al gusto.