Espinacas gratinadas de huevo

Una forma de comer verduras, si no te gustan las verduras, es cocinarlas "escondidas" en otro plato o con otros alimentos que disimulen su sabor. Estas espinacas gratinadas de huevo es el claro ejemplo de un plato así. Era la técnica que utilizaba mi madre para conseguir que yo me comiera las verduras y ahora es la técnica que utilizo yo.
Primero cogeremos una olla grande con agua y pondremos las espinacas dentro a cocer durante una media hora. Una vez cocidas, las escurriremos bien y prepararemos una sartén con aceite de oliva (más o menos unas tres cucharadas).

Arroz blanco y verde

Un plato que poder comer cuando nos encontramos inmersos en un plan de dieta es este de arroz blanco y verde. Es sencillo de elaborar, nos llevará poco tiempo y los ingredientes que utilizamos los podremos encontrar fácilmente en cualquier supermercado. Os cuento como prepararlo y ya tenéis un plato más que añadir a vuestro dietario. Está muy rico.
Para elaborar el caldo de verduras, lo primero que haremos será limpiar las verduras y trocearlas a trozos grandes y los espárragos enteros.

Crepes de pollo y jamon

En un cuento tamizar la harina
En otro batir los huevos con la sal.
Se va incorporando la harina poco a poco mientras se bate.
Añadir la leche y el Cointreau y seguir batiendo
Agregar la mantequilla derretida y batir.
Dejar que repose una media hora
Poner la sartén a calentar
Restregar mantequilla por la sartén con un trozo de rollo de papel
Con la medida de un cazo de cocina, hacer los crepes en la sarten
Freir por un lado y dar la vuelta y freír por el otro para que quede doradito por ambos lados.

Crema de merluza

Esta deliciosa crema de merluza es perfecta para no decir de qué está hecha y que los más pequeños se la coman sin rechistar. Así que, si tú también estás harto de intentar que tus hijos coman pescado sin protestar, apúntate esta receta.
En una olla con un poco de aceite, echamos todas las verduras peladas y troceadas: las patatas, las cebollas, las zanahorias, los puerros y los dientes de ajo. Añadimos el brandy y dejamos que se rehoguen y se doren a nuestro gusto.

Guiso de garbanzos con chorizo

Este guiso de garbanzos te viene de perlas si necesitas algo calentito y contundente, ya sea por el frío o por un constipado. Mi abuela siempre dice que no hada mejor que comer de cuchara cuando se está malo.
Lo primero que tienes que tener en cuenta es pensar que vas a querer comer este guiso de garbanzos al día siguiente para ponerlos a remojo con agua por la noche.
Una vez listos, se cuecen los garbanzos en una olla a presión cubriéndolos de agua y añadiendo la sal al gusto, durante unos 45 minutos.

Sopa de maiz mexicana

En España no está muy extendido el uso del maíz. Como mucho, y de una manera muy tímida, se usa en nuestras ensaladas ese maíz dulce que viene enlatado, perdiéndonos las muchas posibilidades que tiene este alimento. Una de las formas en que más me gusta a mí comerlo, es en esta sopa de maíz mexicana. Tiene un sabor diferente a lo acostumbrado, pero realmente rico. Pruébala y ya verás cómo me das la razón.

Sopa de cebolla y queso provolone gratinado

Nunca entenderé el porqué de que los padres nos hagan coger miedos a ciertos alimentos. ¿A ti nunca te han amenazado un filete de hígado sangrando si no hacías todos los deberes? En mi caso era con la sopa de cebolla y queso provolone gratinado. No me gustaba la cebolla ni el queso, y ahora me encanta. Mi padre sigue haciendo lo mismo pero con sus nietos, yo me callo y así se portan bien.

Ensalada con bacon

Esta ensalada con bacon es la preferida de mis hijos cuando vienen a comer a casa. Tanto ha triunfado que me he planteado escribirla aquí por si a alguien le hacen falta ideas de recetas porque se cansa de siempre comer lo mismo en las ensaladas, que a mí me pasa.
En sartén ponemos un chorrito de aceite y, cuando esté bien caliente, freímos las rebanadas de pan cortadas en cubitos junto al ajo y al perejil. Lo salteamos bien y lo dejamos reservado en papel absorbente para que expulse el aceite innecesario.

Arroz mixto

El arroz mixto, como su propio nombre indica, tiene de todo y para todos. Este es el arroz que más suelo hacer cuando mis hijos vienen a comer a casa un domingo.
Colocamos una paella en el fuego y echamos el aceite de oliva en ella. Cuando esté bien caliente, ponemos a pochar la cebolla junto con el pimiento, ambos picados, y un poco de sal.

Pollo en salsa de tomate al comino

El pollo es una de las carnes más agradecidas que tenemos en la cocina española. Nos permite cocinar muchísimos platos con él de protagonista. Además es muy barato, bajo en calorías y de él podremos aprovechar prácticamente todo. El plato que os voy a contar como hacerlo, es un delicioso y rico pollo en salsa de tomate al comino. Espero que os guste y os animéis a prepararlo.
En primer lugar tenemos que pelar y picar la cebolla finamente. Una vez picada, tenemos que sofreírla en una cacerola con aceite de girasol.