Ensalada de arroz con mahonesa

Os voy a contar como cocinar algo que esté muy rico y que nos lleve poco tiempo en la cocina. El plato se llama ensalada de arroz con mahonesa. Es un plato muy sencillo de hacer, muy refrescante y que no nos llevará mucho tiempo y que no dejará muy impresionados con el resultado. Este plato también es para aquellos que no les guste cocinar ni perder mucho tiempo en la cocina. Ya no tenéis excusas.

Ajoblanco

Esta sopa fría tan típica de la gastronomía andaluza, de origen humilde, es hoy una verdadera delicia. Un plato muy fino y delicado y, sobre todo, muy sencillo de preparar.

Paso 1:

Si las almendras están sin pelar, lo mejor es escaldarlas en agua para que la piel se separe mejor. Escaldar no es más que una cocción muy rápida. Pon un cazo con agua a calentar y cuando rompa a hervir añade las almendras. Sácalas en apenas 10 segundos y échalas a un bol de agua fría. Ya puedes pelarlas sin problemas.

Paso 2:

Ñoquis de papa fácil

Un plato muy rico que probé hace muy poco tiempo en el restaurante de un amigo, fueron los ñoquis de patata. Cuando probé aquella maravilla y vi la fiesta que se desataba en mi boca no dudé en pedirle la receta a mi buen amigo. El, que muy amable me la dio, y con su consentimiento, la quiero compartir con todos vosotros. Después de probarlos allí, los hice en casa y he de decir que aunque no me salieron tan perfectos como los de mi gran amigo e increíble cocinero, salieron muy ricos.
En primer lugar tenemos que hervir las patatas con cáscara hasta que estén cocidas.

Sopa fría de aguacate con salsa de tomate picante

Una crema diferente y muy original cuyo sabor nos transporta directamente hasta México.  Y si te gusta el picante… ¡no dudes en animar bien esta receta!

 Paso 1:

Pica las hojas de cilantro y la cebolla tan menudas como puedas.

Paso 2:

Añade el comino molido, el cilantro y la cebolla picados al tomate frito. Añade unas gotas de tabasco al gusto. Se trata de añadirle un poco de picante, de forma que si no tienes tabasco, también puedes incorporar un trocito de chile o guindilla muy picaditos.

Paso 3:

Ensalada verde con surimi, pera y vinagreta de mostaza

Los contrastes entre el dulce, el salado y el agrio son el  verdadero secreto de esta ensalada. Una receta rápida, ligera y sencilla, ¿qué más se puede pedir?

Paso 1:

Abre la bolsa de lechugas variadas y córtala un poco con un cuchillo si los trozos fueran demasiado grandes. Las lechugas que vienen empaquetadas ya están lavadas, de forma que nos podemos ahorrar ese paso. Ponla en un bol.

Paso 2:

Pica la cebolla y los palitos de surimi y mézclalos con la mayonesa .

Paso  3:

Quesadilla de setas, calabacín y aguacate

Las quesadillas es uno de los platos más populares en México. Te proponemos esta receta con verduras, aunque puedes jugar con los rellenos: champiñones, pollo, chorizo… eso sí, el queso que no falte.

Paso 1:

Pela el ajo y pícalo menudo y la cebolla, córtala en juliana. Corta también las setas en trozos gruesos. El calabacín, por su parte, lávalo y córtalo en aros finos. Lava también el jalapeño (o guindilla) y pícalo finito.

Paso 2:

Tarta Tatín agridulce de chalotas

La famosa tarta ‘al revés’, la tarta Tatin, también puede ser salada y conservar su esencia de cocina francesa. Su secreto está en la chalota, ese prima hermana de la cebolla tan apreciada en la alta cocina por su sabor suave, aromático y ligeramente dulce. Prueba esta receta que es más sencilla de lo que parece y… ¡bon apéttit!

Paso 1:

Pasta marinera

La pasta marinera es mi especialidad y me encanta servirla a menudo, por eso creo que es la mejor receta que puedo escribir aquí.
Se raspan los mejillones y se lavan varias veces bajo un chorro abundante de agua. Se lava el resto de moluscos, y se dejan a remojo en agua con sal hasta que suelten toda la arena del interior.
El perejil se lava, se seca con papel absorbente y se pica, y los dientes de ajo se dejan lavados pero enteros.

Caldereta de verduras y carne

La caldereta de verduras y carne, más que nada, es un plato que te deja bien saciado, así que no pienses en nada más porque esto lo tiene todo.
Preparar un caldo de carne en una olla grande poniendo en abundante agua la cebolla, el repollo, el tomate, el morcillo, el pollo, la ternera, el cerdo, el hueso de jamón, el aceite y la sal al gusto. Una vez esté listo, colarlo y reservar un litro para la caldereta.