Ensalada de melón con queso azul

Una ensalada ligera, pero con una fuerte personalidad gracias al queso azul. Anímate a mezclar ingredientes que hasta ahora, tal vez no te imaginabas lo bien que casaban. ¡pruébala!

Paso 1:

Lava las espinacas si fuera necesario, y escúrrelas bien, e incluso sécalas bien con un poco de papel de cocina.

Paso 2:

Pela y corta el melón en trozos no muy grandes. Corta el queso en trocitos y rompe ligeramente las nueces si están muy enteras.

Paso 3:

Huevos a la cazuela

Un plato que me encanta y que recuerdo comer desde bien pequeñita o al menos desde que tengo uso de razón, son los riquísimos huevos a la cazuela que cocinaba mi bisa Amparo. Aun puedo verla super viejita y muy bajita, cocinando encima de su escaloncito este plato, mientras todos nos poníamos alrededor esperando impacientes y ella nos regañaba porque nos podíamos quemar. Ahora, que esta receta ha ido pasando de generación en generación, yo la hago en casa y mis amigos siempre que vienen me la piden.

Pizza fácil

¡Menos es más!, este eslogan es tan válido para la moda como para la gastronomía, o al menos para las pizzas. Una sencilla pizza margarita con tomate, mozarrella y orégano es, sencillamente, deliciosa.

Paso 1:

Si la masa de la pizza está congelada, sácala 15 minutos antes del congelador. Si, por el contrario es fresca, se puede utilizar tal cual.

Paso 2:

Precalienta el horno a 200° con la rejilla dentro.

Paso 3:

Empanadillas de sardinillas y verduras

Las empanadillas son un plato de toda la vida que no necesita presentación. Eso sí, cuando son caseras, se convierten en una verdadera delicia. Además, te permitirá hacer mil variaciones con el relleno… en este caso, al añadir verduritas y sustituir el tradicional atún por sardinillas, el resultado es sorprendente.

Paso 1:

Lava el calabacín y córtalo –sin pelar- en daditos. Pela y pica el ajo y la cebolla.

Paso 2:

Judías al estilo asturiano

Una fabada asturiana es un plato contundente pero delicioso. Sin embargo, no siempre tenemos a mano el compango necesario, la fabes o el tiempo que requiere su preparación. Si es así, prueba esta receta de judías al estilo asturiano igual de sabrosas pero que están listas en la mitad de tiempo. ¡Toma nota!

Paso 1:

Remoja las judías durante 12 horas en un bol o cacerola con abundante agua. Generalmente, la judías se ponen en agua la noche anterior al día en que se van a preparar.

Paso 2:

Arroz meloso de ibéricos

No es paella, no es risotto… es exactamente eso, un arroz meloso que suaviza el contundente sabor de los embutidos ibéricos.  Una combinación perfecta para una receta muy sencilla.

Paso 1:

Calienta el caldo y añade sal hasta que quede un pelín salado.

Paso 2:

Pela la cebolla y el ajo, lava el pimiento, y pícalos. Por otro lado, quita la piel del chorizo y el lomo y corta en dados pequeños con el jamón.

Paso 3:

Caldo de verdura

El caldo de verduras es una receta básica que deberíamos de tener todos en nuestro recetario, ya que además de ser delicioso si se come así solo, también nos puede servir como fondo de algún guiso que hagamos, haciendo que este tenga aun un sabor mucho más espectacular. La receta consiste simplemente en poner a cocer agua y unos huesos de pollo, pero esta realmente rico el resultado.

Sopa de cebolla gratinada

Hace años me apunte a un curso de cocina, porque empezaba a pensar que me empezaba a repetir a la hora de cocinar. Aprendí varios platos, algunos que no volví a hacer, y otros muchos que no he podido dejar de preparar porque son riquísimos. Entre estos últimos se encuentra esta sopa de cebolla gratinada, que es muy fácil de hacer y encanta hasta a mis nietos, que eso de la verdura como que todavía no les termina de convencer.

Sopa de merluza

A pesar de que a mis hijos no les guste mucho, de vez en cuando me gusta hacer sopa de merluza porque está riquísima, a pesar de lo que digan, y es una solución rápida para que coman pescado sin protestar tanto. ¿Cuándo se darán cuenta de que el pescado es fundamental en la dieta diaria?
Pon una cacerola en el fuego y echa la merluza congelada directamente. Cuando empiece a hervir, quita la espuma y añade la pastilla de caldo.