Tortilla de calabacín (Microondas)

Me encanta hacer las cosas al microondas por dos razones muy simples. La primera es que puedo hacer comidas sin usar apenas aceite y la otra es que ahorro un montón de tiempo, y eso se agradece muchísimo. En el suelo cocinar las verduras, como en esta tortilla de calabacín. Se hace de forma rápida y limpia, y lo que es mejor, de una forma sana.

Revuelto primavera (esparrágos y pimiento)

El revuelto primavera es un revuelto hecho a base de espárragos y pimientos, y recibe ese nombre por los colores tan característicos de esta estación del año que posee. Los espárragos es una hortaliza estupenda, de gran poder diurético y apenas calorías, que lo convierten en uno de los alimentos perfectos si estamos a dieta. Y el pimiento posee fibra y también un bajo poder calórico, además de múltiples vitaminas.

Sandwich vegetal con huevo

El sándwich vegetal con huevo me recuerda a las noches en las que no sé qué cenar y me hago uno de éstos, que no se tarda nada y alimenta lo suficiente como para irte a la cama tranquilamente.
Ponemos a cocer los huevos en un cazo con agua durante unos 10 o 15 minutos. Al sacarlos, esperamos a que se enfríen para pelarlos. Los ponemos en un bol y los picamos con un cuchillo. A este bol, agregamos la mayonesa, la crema, la sal y la pimienta. Mezclamos bien hasta que quede cremoso e incorporamos el apio muy picadito.

Huevos duros combinados

Si vas a comerte estos huevos duros combinados, mi consejo es que no comas más de dos, te pueden sentar mal. La gente no se lo toma en serio pero el huevo es un alimento que no es fácil de digerir, así que no vayas con mucha hambre o acompáñalos de otra cosa.
Cocemos los huevos en una olla con agua. Los quitamos a los 10 minutos aproximadamente desde que el agua ha hervido, y los dejamos enfriar.
En un plato aparte, ponemos el tomate, la cebolla picadita, el bacalao y el aceite, y lo removemos bien para que se mezclen todos los ingredientes.

Revuelto de judías y jamón

En mi casa había vuelto, y el final del verano siempre se hacia la recolección de las judías verdes. Eran cunado mejor estaban, y el recuerdo de ellas me ha seguido desde entonces, porque ya no las encuentro igual. Mi madre las solía hacer con jamos, y estaba buenísimo ese gustillo que las daba. Este revuelto de judías con jamón me traslada a esa época maravillosa.

Gallo pinto

El gallo pinto es un plato al que creo que no estamos acostumbrados pero que, en el momento que descubres la receta, te gusta hacerla más y más veces porque resulta cómoda y alimenta mucho.
Poner aceite en una cacerola y dejarlo que se caliente bien. Una vez listo, poner la cebolla a freír, dejándola pocharse. Cuando cristalice, agregar el chile dulce y dejarlo freírse un rato más todo junto.

Pastel de alcachofas

La alcachofa es una verdura que debería de comerse bastante a menudo ya que posee gran cantidad de fibra, antioxidantes, es diurética y apenas aporta calorías, pero su sabor no le gusta a todo el mundo, aunque eso sí, a quien le gusta, le encanta. Una forma estupenda de comerlas es de forma de pastel de alcachofas, una preparación muy sencilla en la que las alcachofas van acompañadas por una crema y envueltas en una estupenda pasta.

Tortilla española

Creo que, a pesar de todas las cosas que he aprendido a cocinar con mi madre, la tortilla española sigue siendo mi preferida. Me encanta hacerla y comerla, me parece comodísima. Vale que ensucias un poco la cocina, pero limpiarla no cuesta nada y el paladar lo agradece.
Lo primero de todo es pelar y cortar las patatas en láminas muy finitas y la cebolla bien picadita.