Mermelada de remolacha

La mermelada de remolachas está deliciosa acompañando a un queso blanco, por ejemplo, o a alguna verdura tipo el calabacín.
Para empezar, lavar y hervir las remolachas. Cuando estén blanditas y tiernas, escurrirlas y pelarlas. Aplastarlas con un mazo y pasarles una batidora para que se queden echas puré.
Colocar en una cacerola el azúcar y cubrirlo con agua. Dejarlo hervir hasta que el azúcar se disuelva completamente y, pasado ese tiempo, añadir las remolachas, la glucosa y el limón, que debe estar cortado en cubitos más bien finos.

Sopa de pepino

Esta sopa de pepino es muy aconsejable para el verano porque refresca mucho. Como el buen tiempo está ya aquí y el calorazo a la vuelta de la esquina, recetas como ésta ya pegan escribirlas.
Hay que pelar los pepinos y cortarlos en trozos lo más pequeños posible para que luego sea más fácil trabajar con ellos. Se colocan en la licuadora y se añade también el yogur, la sal y la pimienta. Por último, se echa un toque de hierbabuena al gusto y un chorrito de aceite.

Arroz con patatas y pescado

Si queréis prepararos en casa un plato sencillo de pescado, que además de riquísimo sea muy fácil de hacer, aquí os traigo este estupendo arroz con patatas y pescado. Es un plato en el que todo se hace con una maravillosa base de sofrito de verduras y se termina con arroz y patatas, por lo que es un plato de lo más contundente, siendo perfecto como plato único.

Sopa de espárragos con huevo

Si estás de acuerdo en que los espárragos trigueros son una de las mejores cosas que se pueden comer, esta sopa de espárragos con huevo te va a sorprender. Sin duda, es una de mis sopas más socorridas en invierno y, a veces, la hago en verano cuando la echo mucho de menos.
En primer lugar, lavar los espárragos y, en una tabla, cortar en brunoisse la parte tierna solamente. Reservar un par para decorar al emplatar.

Caldo de cocido

El caldo de cocido es lo típico que ves en mi casa en un bote al fondo de la nevera durante casi todo el invierno. Creo que es conveniente tenerlo hecho porque te puede solucionar la comida en más de una ocasión.
Poner la olla más grande que se tenga en el fuego y calentar agua a fuego fuerte. Cuando esté hirviendo, echar la carne junto con un puñadito de sal, y dejarla cocerse. Al cabo de una hora, se va desengrasando la carne y la grasa se va quedando arriba, así que quitarla con una cucharita pequeña.

Sorbete de limón con zumo de naranja

Me gusta dar un toque diferente al sorbete de limón echándole un poco de zumo de naranja, que le aporta un dulzor diferente al que le da el azúcar. Es una aportación muy tonta, pero que cambia totalmente el sabor del sorbete. Si quieres puedes hacer la prueba, descubriendo lo bueno que esta esté sorbete de limón con zumo de naranja. En primer lugar hacer un almíbar flojo con el azúcar y 100 centilitros de agua, y en el momento en que veamos que arranca el hervor, más o menos a los 2 o 3 minutos detenerlo al fuego, añadir la raspadura de dos limones.

Bocadillo de salchichas

Este bocadillo de salchichas lo hago de varias formas dependiendo de para quién sea. Mi receta original es esta pero sí es cierto que, a veces, le meto alguna que otra verdura de más.
Para freír las salchichas hay que colocarlas en una sartén con un poco de aceite bien caliente y dejarlas 10 minutos dorándose por todos lados.
Una vez listas las salchichas, se retiran de la sartén y se echan en ella las rodajas de cebolla, las cuales se dejan freír a fuego lento hasta que queden caramelizadas.

Pastitas para merendar

Llevo muchos años tomando a la hora de la merienda, costumbre que no he perdido a pesar de mi edad, una taza de té con leche, y para ello no encuentro mejor acompañamiento que unas pastas. Al principio las compraba, pero en cuanto descubrí esta receta de pastitas para merendar, ya no lo he vuelto hacer porque suelo preparar unas pocas todas las semanas. Son deliciosas y perfectas para regalar.