Crêpes rellenos de carne picada mixta o de pollo
Un dulce muy americano pero que también se pueden presentar de manera salada y que cada vez ha cobrado más protagonismo en nuestras cafeterías y restaurantes y también en nuestros hogares, son los crepes. La masa es sencillísima de elaborar y los ingredientes que hay que utilizar son muy comunes, tanto que todos los tenemos en nuestras despensas. Mejor os digo como los preparo yo mis crepes rellenos de carne picada o mixta o de pollo y ya tenéis una rica cena.
Caldito reconstituyente hecho de ave
¿Has tenido un día muy largo? ¿aún te resistes a pasarte a las sopas frías veraniegas? ¿te apetece una tacita de una buena sopa casera? Pues toma nota de esta receta de caldito reconstituyente hecho de ave que es estupenda tanto para preparar una sopa, como para utilizar el caldo como base de otros guisos.
Paso 1:
Pela la zanahoria, el nabo y la patata. Al puerro retírale sus hojas exteriores… y resérvate una. Lava bien la carne, las carcasas y las hortalizas en agua fría.
Paso 2:
Pollo a la portuguesa uruguayo
Mi abuela era portuguesa y siempre su cocina estaba llena con comida procedente de su país. Ahora es mi madre la que cocina sus viejas recetas, pero adaptándolas a nuestro país, de la que se obtiene una mezcla muy interesante, como este pollo a la portuguesa uruguayo que es absolutamente delicioso. Los sabores son espectaculares y en casa a todos nos encanta, como espero que os suceda a vosotros en cuanto hagáis la receta.
Pechugas de pollo rellenas de jamón y queso
El pollo es una de las carnes que más me gusta y que más consumo. Dentro del pollo, la parte que más me gusta y que siempre me he pedido en casa, es la pechuga. Me encanta porque no contiene grasa, ni huesos, ni ternilla o venillas, etc., a mi modo de ver, es la parte más limpia. Hoy os voy a decir cómo preparar unas ricas pechugas rellenas de jamón y queso.
Pollo a la mostaza y miel
El pollo es una de las carnes más agradecidas que tenemos en la cocina española. Nos permite cocinar muchísimos platos con él de protagonista. Además es muy barato, bajo en calorías y de él podremos aprovechar prácticamente todo. El plato que os voy a contar como hacerlo, es un pollo a la mostaza y miel. Espero que os guste y os animéis a prepararlo.
Lo primero que haremos será colocar las presas de pollo en una cacerola junto con la cebolla picada finamente, el ajo picadito y el aceite de girasol. Después vamos a dejar dorar mezclando de vez en cuando.
Pollo adobado al horno
Muchas veces nos preguntamos que hacer de comer, u siempre que eso me pasa a mí, recurro a este fantástico pollo adobado al horno. El pollo queda de lo más sabroso al marinarse en la salsa de vino y especias, además de perfectamente acompañado con las patatas y los pimientos, que en el momento de cocinar, han ido adquiriendo los sabores y sustancias de la carne adobada. Fantástico.
Lasaña de pollo y champiñones
Hacer esta lasaña de pollo y champiñones lleva su tiempo, como cualquier otra receta de este estilo, pero el final es tan bueno que merece el tiempo requerido.
Para cocer la pasta, poner agua en una olla y calentarla con una pizca de sal y aceite.
Vegetales al vapor con pechuga de pollo
Un plato muy saludable y que está muy rico, son unosvegetales al vapor con pechuga de pollo. Es sencillito de elaborar y para mi opinión, son la perfecta cena ya que sacia sin aportarnos muchas calorías. Os voy a contar como yo las hago y espero que os animéis y os gusten tanto como me gustan a mí. ¡Allá vamos!
En primer lugar se corta el repollo muy fino como para ensalada. Después, se ralla la zanahoria y se corta la cebolla en julianas y el perejil muy fino.
Brócoli y pollo al wok
El brócoli y pollo en el wok es una receta muy sana, como se puede apreciar, y, sobre todo, muy cómoda para los días de trabajo en los que vamos corriendo a todos lados.
Se mezcla la salsa de soja con el vinagre, el zumo de naranja, el azúcar y la maicena en un bol grande. Una vez esté todo bien integrado, se deja reposar.
Se calienta aceite en el wok y, cuando esté listo, se echan los frutos secos y se fríen durante un minuto a fuego moderado hasta que se doren. Una vez que hayan cogido color, se sacan de la sartén y se dejan escurrir encima de un papel absorbente.