Albóndigas de carne rellenas con queso
Las albóndigas de carne rellenas con queso del bar de mi tío, son las albóndigas más ricas que he probado en toda mi vida. Ahora que vivo sola y lejos de casa, he pedido a mi madre que me de la receta porque no puedo mucho tiempo sin probarlas y ahora que tengo la receta, la quiero compartir con todos vosotros porque esta maravilla de comida no puede estás oculta, ja ja ja. Espero que las hagáis y os estén tan buenas como me lo están a mí.
Lentejas pardinas con chorizo y jamón ibérico
Si pienso en plato de cuchara siempre me vienen a la mente estas estupendas lentejas pardinas con chorizo y jamón ibérico que preparar mi madre, y es que por muchas otras que haya probada, no hay ninguna como las suyas, y si tú las quieres probar, solo tienes que seguir la receta que a continuación te relato. Estupendas.
Crema charra
La crema charra es un postre perteneciente a la gastronomía salmantina, y consiste en una deliciosa crema de leche, arroz y yemas, llenas del sabor del anís y la canela. Son muy sencillas de hacer, aunque llevan un poco de tiempo, pero merece la pena usarlo porque no será tiempo perdido.
Aguardiente de ciruelas con granos de pimienta negra y miel
En casa siempre hemos tenido muchos ciruelos ya que la casa donde vivo, es una casa de pueblo muy grande que tiene un gran huerto. Todos los años mi ciruelos dan muchísimos frutos y aunque regalamos, consumimos he incluso elaboramos compotas para todo un pueblo, siempre nos sobran. Mi abuelo desde siempre elaboraba con el resto de ciruelas un rico aguardiente de ciruelas con granos de pimienta y miel que está muy rico.
Palmeritas pequeñas
Una de las masas que más me gustan en repostería es el hojaldre, por el carácter ligero que posee una vez que se cocina, además de que no está excesivamente dulce, y yo no soy demasiado golosa. Con esta delicada masa se pueden preparar multitud de platos, desde unas delicadas milhojas a esta fantásticas palmeritas pequeñas , perfectas para servir a la hora del café, o tomar a media tarde con un té.
Muffins de yogur y perlitas de chocolate
Desde hace unos años hemos pasado de llamar a las tradicionales magdalenas para denominarlas muffins, pero como la receta que os traigo la he sacado de un libro de cocina americana, con ese nombre las dejaré. Los muffins de yogur y perlitas de chocolate son un pequeño bizcocho lleno de sabor y que se convertirán en cuanto los probéis en uno de vuestros platos dulces preferidos.
Pasta con salsa Napolitana
La pasta con salsa napolitana es muy parecida a tomar una con tomate, pero mucho más condimentada y sabrosa. Si te interesa aprender a hacerla, aquí te dejo la receta para que te quede perfecta.
Poner una cacerola en el fuego con un poquito de aceite para que se caliente. Una vez listo el aceite, echar a la cacerola la cebolla, el ajo, el puerro, el apio, el pimiento y el perejil, todo ello bien picadito para que sea más fácil triturar la salsa napolitana.
Turrón de dos chocolates
Si eres muy goloso este turrón de dos chocolates te va a interesar bastante. Hacerlo no es difícil y comerlo es un peligro porque no dura nada encima de la mesa.
Para derretir los dos chocolates, lo mejor es ponerlos al baño maría en el fuego, mezclándolos con la manteca derretida. Una vez estén listos, se retiran del fuego y se reservan para el resto del proceso.
Caldo para sopa en olla a presión
Haciendo este caldo para sopa en olla a presión conseguimos de además una estupenda sopa, una comida completísima, ya que lleva legumbre verduras y carnes para comer acompañándola. A mí me encanta y lo mejor es que se tarda mucho menos tiempo que si la hiciésemos a fuego lento durante horas, pero conserva todo su sabor.
Puré de manzana
No sé muy bien el motivo pero, desde bien pequeños, a mis hermanos y a mí siempre nos ha gustado mucho el puré de manzana. Claro, mi madre encantada y yo deseando que mis hijos salgan igual.
Empezamos pelando las manzanas, procurando quitar muy bien la piel, y cortándolas en rodajas finas. Les quitamos las pepitas y las echamos en un bol junto con el zumo de limón para impedir que se oxiden.
Ponemos las manzanas en el fuego en una cacerola con el agua, el azúcar y la canela. El fuego debe ser moderado y lo tenemos que dejar durante un cuarto de hora.