Salsa negra

Esta salsa negra es perfecta para echarla a la pasta o al arroz, de hecho es lo que siempre suelo hacer con ella, aunque no descarto ninguna propuesta.
Ponemos una sartén en el fuego con un chorrito de aceite de oliva y, cuando éste esté bien caliente, freímos los ajos, previamente pelados y cortados en láminas, junto con las cebollas picaditas. Cuando todo esté transparente y pochadito, añadimos un vaso de fumet de pescado, la tinta del calamar, el vino y el tomate frito, y lo mezclamos bien. Lo salpimentamos y lo dejamos cocer hasta que la salsa espese.

Pizza de calabacín y champiñones

Que la comida rápida nos gusta a todos, no es ningún descubrimiento, pero que si la cocinamos en casa es mejor que si la consumimos en cualquier restaurante de comida rápida. Yo os voy a contar como elaborar una riquísima pizza de calabacín y champiñones Es muy sencilla de elaborar y aunque parezca que no, también es rápida y el resultado es increíble. ¡Me encanta! Además, yo esta pizza la suelo hacer los viernes para cenar y aprovecho para que mis niños me ayuden a elaborar y a ellos les encanta pringarse.

Ensalada de guisantes, menta y queso feta

Hay dos formas de hacer la ensalada de guisantes con menta y queso feta, poniendo cous cous o sin él. Esto es un poco en función de lo que te guste, porque la ensalada va a saber rica igual, así que puedes probarla de las formas y ver cuál te convence más.
Calentar en una olla un poco de agua y, cuando está hirviendo, echar los guisantes y un poco de sal. Pasados dos minutos, que no necesitan más, sacar los guisantes de la olla y escurrirlos bien pasándole sun chorro de agua fría para que queden sueltos.

Crepes rellenos de espinacas con jamón

Os traigo una receta qué vais a recordar toda vuestra vida. Es una auténtica delicia y están... ¡de muerte! Os hablo de unos crepes rellenos de espinacas y jamón. Los probé en un viaje que hice con mi pareja a Francia, y junto con la ciudad de París, quedé enamorada. Las crepes son de origen francés y se hacen fundamentalmente con harina de trigo, con la que se elabora una masa en forma redonda. Se suele servir como base de un plato o postre aplicándole ingredientes dulces o salados. Admiten todo tipo de ingredientes y con todos quedan muy muy ricos.

Gratinado de calabacines y tomates

Una forma de comer verduras, si no te gustan las verduras, es cocinarlas "escondidas" en otro plato o con otros alimentos que disimulen su sabor. Este gratinado de calabacines y tomates es el claro ejemplo de un plato así. Era la técnica que utilizaba mi madre para conseguir que yo me comiera las verduras y ahora es la técnica que utilizo yo.

Calabaza gratinada

Suelo hacer bastante la calabaza gratinada porque queda muy rica y es fácil de hacer. Incluso, a veces me lanzo a hacerla en verano porque me gusta no dejar de comerla así porque sí.
Preparamos y cortamos la calabaza en trocitos al gusto. Una vez está lista, la ponemos en una cacerola con el aceite de oliva y la sal, la tapamos y la dejamos cociéndose durante un cuarto de hora.

Lentejas con panceta y chorizo

Una de las cosas que más echaba de menos cuando me fui a vivir sola, eran las lentejas con panceta y chorizo de mi madre. Las intentaba hacer en casa por mi cuenta, sin pedir receta y tirando de recuerdos, pero no sé porque, nunca conseguía darlas el toque que las daba ella, por lo que la pedí la receta y casi consigo ya igualarlas, aunque las suyas siguen siendo mejores.

Lomo con salsa de melocotón y almendras

Todos tenemos un plato que nos recuerda a algo o a alguien. La receta que quiero compartir con vosotros es el lomo en salsa de melocotón con almendras de mi abuela Carmina. Ella, que cocinaba como los ángeles, cuando me hacía este plato y yo llegaba del colegio, me ponía muy contenta. Ahora, yo lo quiero compartirlo con toda la gente posible para que os animéis a elaborarlo y disfrutéis tanto como yo disfruto cuando los cómo. ¡Está riquísimo!

Arroz con leche y frutillas

Un postre que se ha cocinado toda la vida en casa ha sido el arroz con leche y frutillas. Cuando llega la época de Semana Santa, es muy típico en la zona donde vivo que se elaboren ciertos postres entre los que se encuentra este. Personalmente, a mi me chifla (me encanta) y cuando en casa hay hecho me puedo comer un bol entero y estar dispuesta a comer más, pero no, hay que cuidarse también un poco. Os cuento como elaborarlo. ¡Qué rico!