Perrito caliente con carne picada y tomate

Los perritos calientes o hot dogs es una de las comidas que tenemos prohibidas los más mayores debido a su gran aporte calórico pero que tanto gustan a los más peques. Pues bien, para satisfacer a grandes y pequeños os traigo la receta de perrito calientes con carne picada y tomate. Está muy bueno y su aporte calórico es más bajo que si las comemos en un burguer aunque aun así sigue siendo alto pero un día es un día, ¿no?. Os cuento como la hago y espero que vosotros en casa también llevéis esta receta a la práctica.

Sopa de fréjoles pintos

Una de las cosas más ricas que me traje yo de mi año de estudios en otra ciudad, fue esta sopa de frejoles pintos que se hacia mi compañera de piso. Es muy sencilla de hacer, y cuando volví a casa se convirtió en una de mis comidas habituales. Se come caliente, pero yo la he probado fría y tan poco está nada mal.

Picantones picantes con patatas

La mezcla de picantones picantes con patatas me parece una de las mejores que existen. Es una receta simple y fácil de hacer, y, sin embargo, es como si fuera algo muy exquisito. Yo, sin duda, me la quedo como una de mis preferidas.
Para hacer el aceite picante, pon 1/4 de litro de aceite de oliva en una botella, y añade dos o tres guindillas, según el tamaño y lo fuerte que quieras que sepa. Una vez listo, déjalo macerar unos días en lugar fresco y seco.

Fajitas condimentadas

Para hacer estas fajitas condimentadas tenemos que estar dispuestos a llenarnos cuando las comamos, porque estarán bien cargadas de relleno. Así que no podemos picar antes para tener el estómago bien vacío.
Cortamos los pimientos, la cebolla y la carne de pollo mientras ponemos la sartén a calentar con un chorrito de aceite de oliva. Ponemos primero los pimientos y la cebolla en la sartén, ya que tardan más en pocharse. Cuando ya estén doraditos y pochados, añadimos la carne y lo removemos bien para que coja el gusto.

Crema de calabacin sin lactosa

No conozco mejor manera de comer verdura sin necesidad de verla que comerla en una crema. Pues sí, os voy a decir como elaborar una saludable pero no menos rica crema de calabacín sin lactosa. Ya os adelante que está muy buena y que para nada sabe a verduras. En casa la hago mucho para cenar junto con algún filete de pescado a la plancha ya que es muy saciante pero baja en calorías, que es como una cena debe ser.

Calimocho

Una bebida muy española y que todos de jovencitos, y ahora que ya no lo somos tanto, hemos bebido es el famoso calimocho. Yo la veo perfecta para cualquier ocasión en la que te apetece beber algo fresquito y no muy fuerte, rodeado de buenos amigos y unos aperitivos, ¡nunca falla! Su elaboración es sencillísima y encima, en comparación con otras bebidas alcohólicas, es mucho más económica. Os cuento como lo preparo yo y espero que si no es así como ustedes lo hacen, sigan mi receta.

Tortilla de patatas fácil

El plato más característico de nuestra gastronomía, y que me perdonen los amantes de la paella, es la tortilla de patatas. Es un plato sencillo, no solo en su preparación sino también con respecto a los ingredientes que se utilizan para hacerlo, pero que no puede ser más rico. A todo el mundo le gusta, porque siempre hay una forma en que se adecua a nuestros gustos: con cebolla o sin ella, más o menos cuajada... no importa, siempre está muy rica.

Empanadillas de morcilla y compota de manzana

Estas empanadillas de morcilla y compota de manzana son de lo más especiales y muy exquisitas. Al fin de al cabo no tienen gran cosa, lo importante es que el producto sea bueno y ya está.
Hay que extender un paño limpio y seco sobre una superficie lisa y colocar en él las obleas de masa para hacer las empanadillas, así se quedan preparadas.
Se le quita la piel a la morcilla y se desmenuza en un bol mezclándola con un par de cucharadas soperas colmadas de compota de manzana. Se remueve bien y se calienta un minutillo en el microondas.

Sopa del pastor

La sopa del pastor viene a ser una receta que llena considerablemente y que es muy buena para coger energías para afrontar el día con fuerzas.
Utilizar un pan de víspera, que sea algo sentado, y cortarlo en rebanadas al gusto. Pelar los dientes de ajo y cortarlos en láminas finas.