Kebbe

El kebbe es comida nigeriana y están riquísimos. Me suele gustar preparar comida africana porque creo que es muy sabrosa y que alimenta mucho y bien.
Hay que triturar bien la carne vacuna, el trigo, la cebolla, el pimiento rojo, y añadir la pimienta, las hojas de menta picadas, la sal y el aceite de oliva. Todo ello se mezcla con un poco de jugo de limón y se amasa con las manos, como para hacer albóndigas.
Para hacer el relleno de los kebbe, hay que dorar en una sartén la cebolla bien picada y añadir las nueces.

Callos de ternasco

Los callos de ternasco es un plato típico de la cocina española. Es un plato de casquería muy popular, y no es cosa de extrañar, ya que son deliciosos. Prepáralos como plato principal, o como tapa para ofrecer a los amigos antes de comer. Sólo te tienes que preocupar de poner una buena cantidad de pan, ya que están tan buenos que arrebañaran el plato. Se ponen los garbanzos a remojo desde la noche anterior en agua con un puñadito de sal. Se lavan bien los callos y las manitas, se restriegan con los limones troceados y un poco de sal hasta que estén bien blancos y limpios.

Espárragos salteados con setas y trigo

A la hora de cenar me gusta preparar platos ligeros, para no meterme en la cama con pesadez de estómago, por lo que suelo recurrir a platos de verduras. Los días que no me apetece cocinar, me preparo una ensalada fría, pero hay otros en los que te apetece algo caliente, y para ellos tengo reservadas varias recetas, entre las cuales la que más me gusta es esta de espárragos salteados con setas y trigo. Una sencilla receta, fácil de hacer y llena de sabor.

Champiñones al jerez

Una de las mejores guarniciones que hay para un plato de carne, ya sea asada o frita, es estos champiñones al jerez. En realidad también los podemos comer solos, con un poco de pan tostados y así hacer un maravilloso aperitivo. Lo increíble es su sabor.

Pimientos asados en conserva

En casa llevamos haciendo huerta durante toda la vida, y la verdad es que es un placer poder disfrutar de toda esas verduras frescas. El problema es que cuando viene la temporada de una, por ejemplo de los pimientos, se acumulan muchos, y existe el problema de que se te pongan malos antes de poder consumirlos. Para que nos duren más tiempo, por ejemplo hacemos unos fantásticos pimientos asados en conserva.

Friselle de anchoas

Cenar friselle de anchoas era lo habitual en mi casa cuando vivía en Italia. Es una receta muy recurrida, aparte de la tradicional que, que es con tomate, albahaca y aceite.
Lavar y cortar el tomate en trozos más bien pqueños, al igual que las anchoas, que deben estar troceadas muy pequeñitas. Se remueve bien todo en un bol y se el aceite que sobra de la lata de las anchoas.
Preparar las rebanadas de pan tostado duro en un plato añadiendo por encima la mezcla de anchoas y tomate.

Delicias de garbanzos o falafel

En los países árabes utilizan los garbanzos de muchas formas mientras que aquí siempre nos hemos limitado a comerlos guisados. Para que veas que preparados de muchas otras maneras también están deliciosos, te traigo estas delicias de garbanzos, también conocidas como falafel. Son sencillas de hacer, y su espectacular resultado puede convertirse en el perfecto aperitivo.

Queso de cabra macerado en aceite de oliva

La receta de queso de cabra macerado en aceite de oliva virgen es sencilla y fácil. Te darás cuenta de los muchos matices que adquiere el queso al introducirlo en aceite de oliva con las especias, haciendo que su sabor sea más intenso y profundo. Es un método de conservar el queso además de otra forma diferente de disfrutarlo. Encima de una rodaja de pan caliente es un aperitivo delicioso.
Cogemos unos tarros de cristal y les esterilizamos en agua hirviendo, sacamos, dejamos escurrir y secamos.

Paté de champiñones

Este paté de champiñones viene muy bien para servir un aperitivo diferente, ya que esto casero no se suele hacer. Acompañado de unas tostas o unos picos de pan, esto queda riquísimo.
Hay que lavar bien los champiñones y dejarlos picados lo más fino posible, al igual que la cebolla. Se pone a derretir la mantequilla en una cazuela y se echa la cebolla para que se rehogue y se poche. Una vez está doradita, se añaden los champiñones a la cazuela y se dejan cocinar durante un par de minutos.