Arroz con gambitas
Para hacer este arroz con gambas hace falta elegir el día perfecto en el que no tengas que trabajar y puedas dormir una buena siesta. Así que, ya sabes, nada de lunes en el trabajo comiéndolo recalentado.
Cogemos una paella y la ponemos en el fuego con aceite a calentar. Empezamos echando la cebolla bien picadita para que se poche. Entonces, echamos los ajos, también picados, el tomate en trocitos y el pimiento picadito. Dejamos que se haga el sofrito hasta que esté todo bien doradito.
Crema chilena de verduras
Para entrar en calor no hay nada mejor que una buena sopa o crema bien caliente. Es lo que más apetece en esos días en que hace tanto frio fuera de casa que te da una pereza enorme salir. Por eso, si no hay necesidad de salir, lo mejor es disfrutar de una buena crema caliente al amparo del hogar, como esta crema chilena de verduras.
Mermelada de kiwi casera
Qué buena está la fruta de temporada, ¿verdad? A mí me encanta comerla directamente del árbol o de la planta y por suerte de mucha de ella puedo disfrutar ya que mis padres tienen algunos frutales y plantas que todos los años nos dan este placer. Un árbol que no tenemos pero si familiares en Granada, es el kiwi que a mi cuñada le da tantos kiwi que siempre nos manda una caja repleta. Aunque regalamos y comemos, a veces no es suficiente y algunos terminan por pasarme o podrirse. Por ello, solemos hacer mermelada de kiwi.
Ajos asados
Unos ricos ajos asados, que puedes conservar en aceite de oliva y untar en pan, o para hacer una ensalada con hojas verdes y tomatitos…elige receta y ponte manos a la obra, porque con esta receta cargada de tradición lograrás dar sabor a muchas de tus elaboraciones.
Paso 1:
Lo primero que debemos hacer el precalentar el horno a alta temperatura, 200ºC.
Paso 2:
Corta en trozos el papel de aluminio para preparar saquitos, como si fuéramos a poner en práctica la técnica del papillote.
Espaguetis con acompañamiento de pollo
La pasta es uno de los alimentos más completos que hay, bueno más contundentes, es todo hidratos de carbono, asique si lo acompañas con alguna proteína, como el pollo, se convierte en un completísimo plato. Si te quieres llenar de energía este plato de espaguetis con acompañamiento de pollo es el perfecto para ti.
Espinacas a la crema
Las verduras son básicas en la dieta y muy saludables. Si no son lo tuyo, te cuesta comerlas o tus hijos se resisten… prueba estas espinacas a la crema. Es una cena perfecta, un plato caliente…y sobre todo, ¡está delicioso!.

Paso 1:
Paella vegetariana
Últimamente somos más los que hemos decidido no comer carne, por lo que muchas veces el número de plato que podemos comer se reduce notablemente. Pero de todas formas, para la mayoría de los platos hay versiones que no tienen por qué llevar carne, como esta paella vegetariana, que esta deliciosa sin necesidad de llevar ese ingrediente. Seas vegetariano o no, esta paella vegetariana os va a encantar.
Champiñones rellenos
Lo sano no está reñido con el sabor y queremos demostrarlo de nuevo con estos champiñones rellenos con verduras…¡una receta para no parar de mojar pan! Elabora un delicioso sofrito
Paso 1:
Pela el calabacín y pártelo en daditos pequeños. Pela la cebolla y pícala de la misma forma. Pica los tomates también en daditos pequeños, descartando las semillas. Échalo todo a un bol remueve para que se mezcle. Pica en daditos pequeños el jamón de york, y añádelo a las verduras.
Paso 2:
Crema de puerros fría
Hacer una buena crema de puerros, a la que también se le conoce como vichyssoise, es algo mucho más fácil de lo que nos podamos imaginar. Sólo es cuestión de pochar un poco las verduras, mezclarlas con los ingredientes líquidos y triturar. Creedme, el resultado es fantástico.
Derretimos la mantequilla en una cazuela durante unos 2 ó 3 minutos, poniendo atención de que no se nos queme. Entonces primero le echamos la cebolla rallada y, al poco rato, la parte blanca de los puerros cortada en trozos muy menudos.
Atún con tomate frito
El atún con tomate frito es una de las mejores maneras de comer este pescado para mi gusto. Este plato acompañado de unas patatas fritas es suficiente completo para comer en condiciones y, además, te aguanta un par de días en la nevera perfectamente.
En primer lugar, limpiamos el atún, que puede venir limpio de la pescadería y nos ahorramos todo el trabajo, y lo sazonamos a nuestro gusto.