Salmorejo ligero
No hay nada para los meses de calor que tomar una buena sopa fría al comienzo de cada comida, y entre las mejores se encuentra este salmorejo ligero. A pesar de ser un plato típico del sur de la península, poco a poco se ha ido extendiendo a todo el territorio su consumo, ya que es muy sencillo de hacer, totalmente refrescante y de sabor delicioso.
Calamares en su tinta de toda la vida
Un plato que me encanta comer y que cada vez que puedo elaboro, son unos ricos calamares en su tinta de toda la vida, que me salen riquísimos, aunque he de decir que el mérito no es mío si no de mi abuela que fue la artífice de esta receta que se ha ido extendiendo entre la familia. Es sencilla de hacer y el resultado os encantará.
Lo primero que haremos será limpiar bien los calamares. Vamos a separar las patas y orejas y tenemos que partir en trozos los calamares. Reservaremos la tinta.
Canapés con jamón serrano y tomate
Estos canapés de jamón serrano y tomate me los tomo yo para desayunar, pero serían más como unos entrantes. La verdad que me encanta esta combinación y, si el jamón es bueno, llega a tener un sabor difícil de superar.
Pimientos rellenos de pescado
Lo pimientos rellenos de pescado están riquísimos y son muy saludables para comer bien.
Por un lado, preparar una bechamel con la mantequilla, la harina, leche y sal, y remover bien hasta que coja la textura deseada.
Por otro lado, cocer el cabracho y la merluza en una cacerola con la sal, y, cuando estén listos, escurrirlos y dejarlos enfriar.
Pan de avena con piloncillo
El piloncillo es un edulcorante que se obtiene a partir del jarabe no destilado de la caña de azúcar. Este dulce tiene un sabor ligeramente anisado. En América latina se usa muy a menudo para elaborar postres o endulzar platos, como es el caso de este pan de avena con piloncillo. Es muy rico sobretodo untado con un poco de mantequilla y comido a la hora del desayuno con un buen café con leche.
Pulpo a la gallega con patatas
El pulpo a la gallega con patatas es lo mejor. Seguramente haya otras formas de comer el pulpo, pero es que cuando está hecho así, es delicioso. No hay receta más sencillo que esta, donde el pulpo va sobre unas patatas cocidas y todo ello simplemente aliñado con aceite, sal y pimentón, pero a ver quién lo supera.
Paletilla de cordero lechal horno con manteca y romero
Un plato que os recomiendo para elaborar en Navidad o en cualquier época del año, yo concretamente lo elaboro en Nochevieja, es el cordero la paletilla de lechal al horno con manteca y romero. ¡Riquísimo! Además al estar hecho al horno, solo tendremos que prepararlo,
Comenzamos cortando en laminas los ajos y se los vamos mentiendo dentro de las paletillas ayudandonos con un cuchillo de punta.
A continuación sazonamos las paletillas y las colocamos en una bandeja de horno le ponemos el romero por encima, agregamos la manteca y le hechamos un poco de agua.
Huevos de codorniz con bacon
Los huevos de codorniz con bacon son una delicia para poner en trozos en un aperitivo o cómo segundo plato, ya que el huevo llena bastante.
Comenzamos cortando el pan integral en rebanadas no muy gruesas, y las tostamos en el tostador o en el horno hasta que queden doraditas por los dos lados y bien crujientes.
Por un lado, vamos echando, uno por uno, todos los huevos en la plancha con un poquito de aceite bien esparcido, procurando que no se peguen entre sí. Por otro lado, ponemos las lonchas de bacon en una sartén para que se frían en su propia grasa.
Tacos de cerdo
Uno de mis placeres de la vida es ir a un restaurante mexicano a ponerme hasta arriba de comer, me encanta la comida de este país. Primero me tomo un protector de estómago, que lo tengo delicado, y unas horas después como. Los tacos de cerdo son mi comida preferida y he aprendido a hacerlos porque ya no me da el dinero para ir al restaurante. Salen muy económicos y están buenísimos.
Berenjenas a los cuatro quesos
Solo de pensar en las berenjenas a los cuatro quesos se me hace la boca agua porque quedan riquísimas y me parece que es una forma muy sana de hacerlas. A veces el queso fundido es pesado de digerir, pero merece la pena.
Ponemos en el fuego una sartén con la mantequilla y un toque de aceite. Una vez lista la mantequilla, echamos los quesos a la sartén, previamente cortados en pequeños trozos, y los dejamos que se derritan junto con crema de leche.