Chocolate artesano navideño

Bombones, mazapanes, polvorones y como no, turrones. Estos son los dulces que solemos comer sin parar en la época de navidad. De todos estos, el que en casa se come sin parar, es el chocolate artesano navideño, que suelo elaborar durante las tres semanas de navidad e incluso alguna que otra antes. Esta receta ya la comía cuando yo era pequeña y era mi madre quien nos elaboraba este dulce. Que delicioso, tanto o más que los que compramos en los supermercados.

Pollo a la alemana con salsa

El pollo es una de las carnes más agradecidas que tenemos en la cocina española. Nos permite cocinar muchísimos platos con él de protagonista. Además es muy barato, bajo en calorías y de él podremos aprovechar prácticamente todo. El plato que os voy a contar como hacerlo, es el pollo a la alemana con salsa. Espero que os guste y os animéis a prepararlo.
En primer lugar, en un molde para hornear, tenemos que echar un poquito de cerveza, pimentón, cebolla en pedazos y salsa chimichurri.
Después, al pollo, tenemos que untarle chimichurri y un poco de sal por dentro.

Caldo de navidad

El día de Navidad, después de los excesos de la nochebuena, me gusta hacer comidas ligeras, para que no nos pasemos todas las fiestas con pesadez de estómago. Por eso siempre preparo este caldo de Navidad que se ha convertido en un clásico en mi casa. Es ligero y está lleno de sustancia. Delicioso.

Garbanzos con melva y gambas blancas

Ponemos los garbanzos en remojo la noche anterior. Los Escurrimos y los ponemos en una olla, cubiertos con agua, añadimos el laurel,el fumet de pescado y lo cocemos a fuego lento, hasta que estén tiernos. Calentamos el aceite en una sartén y pochamos la cebolla y el ajo picados finalmente; cuando esté transparente, añadimos el tomate, los pimientos y posteriormente el pimentón y lo seguimos cociendo hasta que la salsa esté espesa. Por último añadimos, la melva y las gambas bien peladas y lo mezclamos todo muy bien.

Pollo arriero

Si os gustan los sabores fuertes y el pollo, creo que esta receta os va a encantar. Es uno de esos platos que no requieren mucho tiempo para la preparación y te solucionan una comida con amigos en un momento. Su nombre es pollo arriero, al menos así lo he bautizado yo.

Canelones dulces

Estos canelones dulces también los conocemos como canutillos y son los típicos cannoli italianos. Consisten en una estupenda masa frita en forma de cilindro, rellena de cualquier crema que se nos ocurra, desde una crema de chocolate, a una de queso, nata o crema pastelera. A mí me encantan, y espero que en cuanto probéis esta receta a vosotros os pase lo mismo.

Arroz, patatas y bacalao

Un trío de ases que combinan a las mil maravillas y que dan lugar a una receta fácil, rápida y exitosa. Pruébala y se convertirá en una carta maestra de tu recetario.

Paso 1:

Pela y pica muy finitos la cebolla y el ajo. Lava y corta en juliana, es decir, en tiritas finas, el pimiento.

Paso 2:

Acerca una olla al fuego con un poco de aceite y, cuando esté caliente, rehoga a fuego medio la verdura durante 10 minutos, hasta que coja un poquito de color y comience

a ablandarse.

Paso 3:

Granizado de lima y melocotón

Uno de los mejores recuerdos que tengo de mi infancia son las tardes de verano cuando iba con mis padres de paseo y me compraban un granizado. Me encantaban, y es hoy el día en que lo siguen haciendo. Pero como ya no tengo a nadie que me los compre, me los preparo yo misma en casa. Los hago de todos los sabores, pero uno de los que más me gustan es este granizado de lima y melocotón. Se juntan el dulzor del melocotón con la acidez de la lima en una mezcla maravillosa. Hacemos un zumo con la lima y lo colamos para que no tenga restos ni de pepitas ni de pulpa.

Milanesas de molleja

Las milanesas de molleja están muy ricas se sabor y, sobre todo, suponen un plato muy completo. Yo las suelo acompañar de puré de patatas, aunque hay mil cosas que echarles.
Colocar una cacerola en el fuego y echar en ella agua y una pizca de sal al gusto. Colocar las mollejas dentro con el jugo de limón, y dejarlas cocinarse durante un cuarto de hora a partir de que rompa hervor. Entonces, retirarlas y dejarlas en un bol con agua fría. Limpiarlas quitándoles el exceso de grasa y cortar en láminas más o menos finas, o también puede ser al gusto.

Helado de avellanas casero

Cuando pasa el otoño o el invierno y miro mi despensa la veo llena de bombones, turrones, frutos secos, etc., que en mi afán compulsivo de comprar, no hemos comido y me niego a tirar. Hace unos días, una amiga me dio una idea para aprovechar estas sobras y elaborar un rico helado de avellanas casero. ¡Está delicioso! Os cuento como hay que hacerlo y ya no tenéis excusas para comprar turrón y tener que comerlo todo, si sobra, podéis hacer un helado
Lo primero que tenemos que hacer será mezclar el azúcar junto con la leche y las yemas.