Muffin de chocolate con salsa de moca

Los muffin de chocolate con salsa de moca es de los mejores dulces que yo he probado a hacer y a comer en la vida. Es una receta sencilla y de las que se repiten a diario.
Hay que derretir al baño maría el chocolate junto con la mantequilla. Mientras, se baten en un bol los huevos y se mezclan con el azúcar hasta conseguir que queden espumosos. Entonces, se añade la harina y el cacao, y se mezcla bien evitando los grumos. Por último, se mezcla todo con el chocolate derretido de forma que quede una masa homogénea.

Buñuelos de queso

Estos buñuelos de queso siempre se terminan rápido, y más cuando los sirvo con algún tipo de salsa rica.
Hay que deshacer el queso y colocarlos en un bol mezclándolo con la harina de maíz. Cuando esté listo, se incorporan al bol los huevos, previamente batidos, y se mezclan bien antes de ir echando la leche poco a poco. Cuando se obtenga una masa homogénea, se forman los buñuelos cogiendo pequeñas porciones y dándoles la forma con las manos.

Buñuelos con azúcar

Estos buñuelos con azúcar son los típicos de Pascua pero hechos por mí en casa. Hasta hace poco los compraba siempre porque le tenía un cierto respeto a la masa, pero desde que me enteré que me salían bien ya no he vuelto a comprar.
Para empezar tenemos que lavar muy bien los boniatos y ponerlos en la bandeja del horno, previamente forrada con papel de aluminio, para asarlos. Cuando estén tiernos, los sacamos y los pelamos para ponerlos en un bol y pisarlos con un tenedor hasta hacerlos puré.

Triángulos con mix de frutas y queso

Esto es un postre original para una cena original: tulipanes con mix de frutas y queso. La verdad que no sé si tiene que ver mucho el título, pero te puedo asegurar que está buenísimo.
Para hacer los triángulos, que serían las tortillas, cogemos una por una y las doblamos en dos veces y, para que se queden bien prensadas, las doramos un poco en aceite en la sartén, escurriéndolas después en papel absorbente. Colocamos las tortillas en el plato que queramos presentar en la mesa, colocadas a nuestro gusto.

Tarta de dulce de leche

Como buena argentina que soy, no podía faltar en mi recetario de postres uno hecho con dulce de leche. Allá es como el dulce nacional, usándose para casi todo, y esta tarta de dulce de leche es un ejemplo maravilloso de ello. Es muy sencilla y fácil de hacer, ya que simplemente consiste en la sucesión de capas de galletas y dulce de leche, pero de verdad que es riquísima. Para hacer la crema o el relleno, hacemos primero en la taza una mezcla con la nata y el dulce de leche hasta que quede muy compacto.

Pastel de zanahoria, nueces y canela

Hace unos días una amiga nos invitó a comer en casa y de postre nos ofreció este, que a partir de entonces se ha convertido en mi pastel favorito, pastel de zanahoria, nueces y canela. Me encanta la mezcla de sabores que tiene. Nunca había probado un pastel de zanahoria y he de decir que me encanto. Esta realmente bueno y es bastante sencillo de hacer, asique os animo a que lo probéis.

Tronco de navidad con confitura de cabello de ángel

Un postre que se suele comer en casa en navidad es el tronco de navidad con confitura de cabello de ángel. Aunque la elaboración de este postre tan típico de estas navidades, es más costoso, cuando terminemos de elaborarlo quedará genial y estará buenísimo, tanto que valdrá el tiempo que habremos invertido. Os voy a contar como lo hago yo, y espero que os animéis y sorprendáis a vuestra familia estas navidades con uno de estos. ¡Buenísimo! Lo primero que tenemos que hacer es precalentar el horno a 150ºC. Después en un recipiente hondo y amplio, batiremos los huevos junto con el azúcar.

Caramelos de vainilla

Estoy segura que todos tenemos una comida, un dulce o una chuchería que cada vez que la comemos o la vemos, e incluso olemos, nos transporta a nuestra niñez y a esos momentos en que disfrutábamos comiéndolas, ¿estoy en lo cierto? A mi me pasa muchísimos con los caramelos de vainilla que mi abuela elaborada y que comía junto a mi abuelo. ¡Qué ricos estaban! Durante muchos años, desde que mi abuela murió, no los había vuelto a comer y tampoco los podía hacer porque no sabía la receta. Hace un par de años, descubrí en un viejo cuaderno de ella la receta y ¡qué alegría!