Hamburguesa Little Italy
¿Conoces el origen de la Hamburguesa Little Italy? Andar por Manhattan, doblar una esquina y… de repente, sentirse en Italia. Así es el neoyorkino barrio de Little Italy, una pequeña Italia llena de trattorias, pizzerías, escaparates de tiendas de comestibles y terracitas cuyas mesas se visten con manteles a cuadros. Little Italy es el barrio de los italoamerianos… es decir, hoy en día neoyorquinos hijos y nietos de inmigrantes italianos. Nadie como ellos ha sabido adaptar el gusto americano por la hamburguesa a los sabores e ingredientes más típicamente italianos.
Arroz meloso con mejillones
El arroz con marisco es una de las delicias de este mundo. Nuestra propuesta de hoy es una receta económica y ligera. Este arroz con mejillones es un guiso cargado de sabor e ideal para degustarlo en familia y acompañado con un buen vino blanco.
Paso 1:
Limpia bien los mejillones sin retirar la concha. Elimina con paciencia todas las impurezas.
Paso 2:
Pollo al limón
Este plato de pollo al limón se ha popularizado en España gracias a los restaurantes chinos, que no lo dejan pasar en su carta. A lo ancho y largo del mundo existen diferentes variantes. Aquí te traemos la nuestra: sencilla y deliciosa.
Paso 1:
En un bol, bate el huevo con la salsa de soja y el vino blanco. Ralla todo el limón (o los limones, dependiendo del tamaño que vayas a preparar) y agrega la mitad de la ralladura al bol junto a las semillas de sésamo.
Paso 2:
Porra antequerana
A medida que se acerca el verano… cada vez nos apetecen más los platos frescos: ensaladas, sopas frías. La porra antequerana forma parte del recetario andaluz más popular. Es muy parecido al salmorejo… aunque, ¡cuidado! que entramos en terreno pantanoso, ¿quién se parece a quien?. El salmorejo es cordobés y la porra es malagueña. Es cierto que la receta de salmorejo es algo más estática y que, en el caso de la porra es más difícil saber cuál es la auténtica, porque casi cada familia, prepara su propia receta de porra antequerana.
Conserva de tomates secados al sol con alcaparrones
Los tomates secos al sol es una de las conservas de tomate más antiguas que existen en nuestra cultura mediterránea. El proceso para obtenerlos es largo, ya que suele tardar alrededor de unos 15 días, pero el resultado es una auténtica bomba de sabor. Y si encima, para aumentar su duración de conserva, los bañamos en aceite como es el caso de esta conserva de tomates secados al sol con alcaparrones se convierte en una autentica delicatesen. Si tienes la oportunidad, no dejes de probar esta receta porque es algo demasiado bueno como para perdérselo.
Pescaíto frito
Un viaje directo al litoral andaluz… con este pescaíto frito (cuidado, que si decimos pescado frito, no sería lo mismo). Es de lo más típico en chiringuitos, bares y terrazas de toda Andalucía… aunque este plato es tan típico que ha dado lugar a freidurías especializadas. Sea como sea… ¿por qué no hacerlo en casa? La clave es tener varios pescados, bien fresquitos… y poco más, salvo aceite, harina y sal. Puede tomarse como aperitivo, compartido, como entrante, aunque también puede resolver estupendamente una cena.
Berenjenas fritas con miel
Una receta sencilla, económica y deliciosa. Se trata de un plato típico andaluz, consumido fundamentalmente en Córdoba, Granada y Jaén… aunque sus ingredientes (berenjena y miel) no pueden esconder su origen andalusí. Es un plato ideal para tomar como picoteo, pero también como acompañamiento… ¿Por qué no sustituyes las patatas fritas con las que acompañas la mayor parte de tus cenas por estas riquísima receta de berenjenas fritas con miel? ¡Acertarás!
Paso 1:
Salmorejo cordobés
Este plato encarna la esencia misma de Córdoba. Tomates, pan, ajo, aceite de oliva, vinagre y sal. Los ingredientes son bien sencillos… aunque la complejidad y grandeza de este plato residen en la calidad de la materia prima y en las medidas. En cada casa, el salmorejo cordobés se hace de una forma: cargado de ajo y vinagre a quien le gusta bien fuerte, o con una pizca para quien lo prefiere suave. Con bien de huevo y jamón, o bien solo. Eso sí, siempre cremoso y frío.