Estofado de alubias pintas con oreja

Este estofado de alubias pintas con oreja es uno de mis preferidos porque me resulta fácil de hacer, quizás porque ya lo he hecho muchas veces, y porque siempre sobra y me lo puedo llevar al trabajo. Mi truco es hacerlo los domingos y poder llevar el lunes e, incluso, el martes alguna sobra. Ahora eso sí, es importante pensarlo el día anterior a hacerlo porque hay que poner las alubias a remojo en agua la noche anterior para que se ablanden.

Lentejas vegetarianas

Estas lentejas vegetarianas son ideales para cuando queremos comer algo ligero pero que nos de mucha energía. Las lentejas, fuente de hierro, quitan todo cansancio posible y hacen que podamos continuar el día trabajando duro.
Lo más importante es pensar la noche anterior que vas a hacer lentejas y dejarlas en remojo toda la noche.
Al día siguiente, Poner las lentejas en una cacerola grande cubiertas de agua y calentarlas hasta que estén hechas, es decir, blanditas.

Berenjenas rellenas con merluza

En mi casa siempre se han hecho las berenjenas rellenas, casi más qué de cualquier otra forma, pero lo que pasa es que siempre las rellenábamos de carne. Un día una amiga me aconsejo que las hiciera con pescado, y de ahí vienen estas estupendas berenjenas rellenas con merluza. Nos gustan muchísimos a todos, porque sinceramente nos encanta la combinaciones pescado con la berenjena. Muy, pero que muy ricas.

Tempura de langostinos y verduras - receta de usuario

Los japoneses inventaron este tipo de rebozado, y en mi opinión se consigue una superficie más crujiente que con el tradicional de harina y huevo. La tempura de langostinos y verduras ha pasado a ser uno de mis canapés o entrantes preferidos para servir cuando tengo invitados en casa, porque quedan delicioso y a todo el mundo le encantan. Si encima lo acompañas con una deliciosa salsa, el resultado ya es perfecto.

Crema de calabacín, zanahoria y patata

Esta crema de calabacín, zanahoria y patata es una variante de las miles de formas que hay de hacer esta crema. Así que, si esta te llama la atención porque te gustan las verduras que lleva, consulta la receta y prueba a hacerla, que te quedará una crema muy buena de sabor y muy cómoda de llevar y de comer.
Pelar los calabacines, la zanahoria y la patata pequeña, y trocearlo todo en pedazos más bien pequeños para que sea más fácil trocearlos.

Crema de guisantes, zanahorias y puerros

No conozco mejor manera de comer verdura sin necesidad de verla que comerla en una crema. Pues sí, os voy a decir como elaborar una saludable pero no menos rica crema de guisantes, zanahorias y puerros. Ya os adelante que está muy buena y que para nada sabe a verduras. En casa la hago mucho para cenar junto con algún filete de pescado a la plancha ya que es muy saciante pero baja en calorías, que es como una cena debe ser.
Primero vamos a pelar y a cortar en rodajas la zanahoria, el puerro y el apio.

Tomates en conserva desde casa

Una forma de aprovechar los productos que nos da la tierra, y que a veces son demasiadas cantidades de ellos, es cocinarlos y meterlos en conserva. En casa durante los meses de julio y agosto en casa nos dedicamos a elaborar grandes cantidades de pisto, de asadillos y de tomates en conserva. Es estos últimos, los que yo os voy a decir como elaborar. La verdad que mientras que se elabora es algo muy laborioso y cansado pero cuando ya los tienes hecho, siempre viene bien tener un bote a mano porque nos saca de muchos apuros.

Buñuelos

Los buñuelos fueron mi primera receta que preparé cuando me compré la Thermomix, aprovechando que las fechas eran apropiadas y que me costó una pasta.
Coges un cazo, lo llenas de dos vasos de aceite de oliva, incluso un poquito más y lo pones a calentar. Rellenas el cubilete, que es el vaso pequeño de plástico, tres veces de harina y lo echas en la Thermomix, 2 veces de leche, los 2 huevos y la cucharadita de levadura en polvo. Mezcla todo muy bien para que quede una textura semiblanda y no todo apelmazado.

Huevos fritos a la vasca

Los huevos fritos a la vasca me los enseñó a hacer mi compañero de piso cuando estuve viviendo en Madrid. ¡La verdad que nunca pensé que ese chico podría cocinar tan bien!
Cortar la berenjena en rodajas más bien finas y ponerlas en un colador con sal. Dejarlas unos 45 minutos escurriendo para que pierdan el amargor.
Pasar los tomates por agua en ebullición durante unos minutos y, al sacarlos, pelarlos y retirarles las semillas. Preparar una sartén en el fuego y sofreír con un poco de aceite los tomates salpimentados al gusto.