Patatas fritas caseras
Hacer las patatas fritas caseras es mejor porque, muchas veces, salen con un sabor malo por el exceso de aceite. A mí me ocurre una cosa curiosa, y es que, a veces, algunas comidas me ponen dolor de cabeza, pues las patatas fritas con exceso de aceite es una ellas.
Pelamos las patatas y las cortamos lo más finitas que podamos. Las ponemos en un bol con agua helada y cubitos de hielo, y las dejamos reposar.
Burritos de jamón con huevo
Los burritos de jamón con huevo son mi plato de los viernes por la noche. Mis hijos han instaurado la noche de cine y de burritos, así que me toca prepararlos porque ellos son muy pequeños. Gracias a que tengo la ayuda de mi marido, que es un cocinillas, todo va más rápido.
Tarta de galletas de cacao rellenas sin horno
A mí me encanta meterme en la cocina sin prisas y ponerme a elaborar cositas. Una tarta que elaboro con gran asiduidad, es la tarta de galletas de cacao sin horno Soy fan de esas galletas, no lo puedo remediar y a mis niños también les encanta. Además, esta tarta, de llevar unas galletas que me encantan, es una tarta muy sencilla y rápida de hacer que incluso nos podrá sacar de apuros en muchas ocasiones, sobre todo para aquellas olvidadizas que no se acuerdan de las fechas.
Macarrones con salsa de coliflor
La coliflor es odiosa, lo sé. Huele mal al cocinarla y eso te quita las ganas de comerla, pero está buenísima, una vez has pasado el mal trago en la cocina. No me gusta experimentar mucho con ella porque el olor me marea, pero no os podéis perder estos macarrones con salsa de coliflor. Su sabor hace que valga la pena pasar el mal trago, de verdad que sí.
Primero de todo, ponemos una cazuela con agua y sal a calentar y cocemos la pasta al punto que nos guste. Una vez lista, la dejamos en el escurridor hasta que la utilicemos más tarde.
Pollo con almendras al estilo chino - receta de usuario
Me encanta el sabor que da la salsa de soja a las comidas, convirtiéndose en un indispensable en la mayoría de mis platos, que adquieren ese toque oriental inmediatamente. Uno de mis platos preferidos es este pollo con almendras al estilo chino. Un plato muy sencillo de realizar pero con un sabor increíble, que os aconsejo realicéis en casa.
Mermelada de zanahorias
Las mermeladas no sólo tienen que estar hechas de frutas, ya que hay verduras maravillosas que se prestan también a que las preparemos de esta forma. Las puedes hacer de tomate, calabaza o calabacín, pero si te tengo que aconsejar una, te diría que hagas esta mermelada de zanahoria. Es deliciosa, y si ya la extiendes sobre una rebanada de pan tostado con un poco de queso crema, se convierte en un auténtico manjar.
Crema de atún y huevo
Hoy os traigo la receta para hacer una riquísima crema de atún y huevo, perfecta para poner en vuestros cocteles untada sobre pan de molde o rellenando huevos cocidos, convirtiéndose así en un delicioso canapé. La combinación del atún y el huevo está increíblemente buena. Os animo a que la preparéis porque no será la última vez. ¡Os aviso que engancha!
Pimientos de piquillo rellenos de queso
Los pimientos del piquillo rellenos de queso son una de las cosas más típicas de mi Navarra querida, así que, qué mejor que escribir sobre ellos.
Hay que preparar un pote para ir echando el caldo que pueda haber en el interior de cada pimiento y un plato grande. Sacar los pimientos del piquillo de la lata con cuidado que no se rompan y escurrirlos uno por uno en el pote. Una vez se van escurriendo, se van pasando a una fuente.
Conchas de ostras gratinadas
Os voy a explicar una receta de unas conchas de ostras gratinadas. Las ostras son un molusco muy rico, con un excelente sabor que justifica claramente su alto precio. Normalmente se suelen comer crudas, pero os aseguro que este plato merece completamente la pena.
Fideos orientales
Yo tengo que hacer en casa los fideos orientales porque mis hijos, desde que los descubrieron, les encantan. De esta forma, aprovecho y comen verduras.
Se lavan bien las verduras, se escurren bien de agua y se cortan en juliana. Los champiñones se lavan bien, se escurren y se cortan en láminas.
Se coloca en el fuego una olla con agua y un poco de sal al gusto, y se deja hervir.