Lasaña de verduras con piñones tostados
La pasta es uno de los platos más populares... en todo el mundo. En Italia la toman prácticamente a diario. Nos aporta hidratos de carbono y proteína, por lo que es conveniente tomarla para comer. Pero si además le añadimos verdura y frutos secos, se convierte en un plato completísimo. Es lo que conseguiréis con esta receta de lasaña de verduras con piñones tostados.

Paso 1:
Precalienta el horno a 180ºC.
Bagel serpiente
Cuanto más cerativos seamos y más imaginación le echemos a la hora de cocinar más variados, saludables y divertidos serán nuestros platos. ¡Así no hay quién se aburra! Y los reyes de la casa seguro que no se resisten a meriendas tan originales y divertidas como este bagel serpiente. Además puedes prepararlos con tus hijos y verás qué rato tan agradable pasáis en familia.

Paso 1:
Crema de brócoli
De sobra conocemos las virtudes del brócoli como que es rico en vitaminas A, B1, C y E y en minerlaes como el potasio, el calcio, zinc, hierro y magnesio... Además en esta crema de brócoli podremos disfrutar de su suave sabor que hará que incluso guste a los que huyen de las cremas de verduras.

Paso 1:
Crema de patatas
Las verduras son indispensables en nuestra dieta. Para los menos aficionados, la mejor manera de consumirla sin que les parezca una tortura es en purés o cremas. Se puede dar prioridad a aquellas que más nos gustan y meter en menor cantidad otras que nos gusten menos pero que aportan muchas cosas buenas a nuestro organismo. Puedes seguir esta receta de crema de patatas para conseguir un resultado riquísimo ¡y muy sano!.

Pasta con calabacín y berenjena
Las exuberantes hortalizas de verano, por suerte, ya nos acompañan todo el año. Lo mismo ocurre con la albahaca, una de las hierbas estivales más aromáticas y delicadas que muere con los primeros vientos fríos. La pasta con calabacín y berenjena es un plato que puede provocar nostalgia de vacaciones y mar y sol, pero también nos puede ayudar a sobrellevar los meses de frío recordándonos que la primavera, aunque no lo parezca, estará en poco tiempo a la vuelta de la esquina.
Cachopo asturiano
Los platos clásicos y tradicionales están volviendo con más fuerza que nunca. Es el caso de este cachopo asturiano, una de las recetas más características de la cocina de Asturias... y que aún podría ser perfectamente el plato bandera de la Comunidad, de no existir la fabada, claro está Más clásico y sencillo no puede ser: un filete de ternera grande y fino que se dobla sobre sí mismo, relleno de jamón y queso, y que se come frito, previamente empanado de la forma más tradicional: con huevo y pan rallado.
Ensalada de aguacate, naranja y queso con granada
Siempre debemos buscar los alimentos que estén en temporada para poder disfrutar de sus cualidades organolépticas plenamente desarrolladas (y aprovechar el precio reducido al mínimo). Por suerte, esta ensalada de aguacate, naranja y queso con granada se puede disfrutar tanto en verano, cuando nos inundan los aguacates recios y cremosos; como en otoño, tiempo de la intrincada granada; como en invierno, cuando encontramos la naranja más dulce y jugosa.
Paso 1:
Tostadas con crema de cacahuete
Por las mañanas nuestro cuerpo necesita especialmente una buena dosis de energía, y estas tostadas de crema de cacahuete lo tienen todo para que en tu día no te falten nutrientes. También puede ser ideal como merienda o incluso a media mañana. Eso sí, recomendamos hacer una comida ligera porque este snack que os proponemos ya está cargado de energía.

Paso 1:
Pizzetas Caseras
¡Que levante la mano al que no le guste la pizza! Este plato italiano conocido en todo el mundo hace las delicias de pequeños y mayores. Para comer, para cenar en familia, con amigos. Estas pizzetas caseras son tan sencillas de preparar que podrás hasta congelarlas y sacarlas en cualquier momento para una rica cena disfrutando de una auténtica pizza casera.

Paso 1:
Relleno para empanadillas
Las empanadillas caseras son ese tipo de recetas que te solucionan una cena y que desaparecen del plato en un abrir y cerrar de ojos. Este relleno para empanadillas puedes tenerlo congelado y así tendrás siempre disponibles estas pequeñas delicias.

Paso 1: