Pechugas fritas
Muchas veces entramos en el odiado dilema de que ponemos para comer, abrimos en el frigorífico y no tenemos apenas nada. Para esos momentos, yo siempre tengo a mano en el congelador un paquete con pechugas de pollo, y hago estas fantásticas pechugas fritas. Son sencilla de hacer y la verdad es que están muy buenas.
Bocadillo de champiñones y queso
El bocadillo de champiñones y queso está riquísimo y es fuente de energía, de eso no hay duda. Suele ser una de mis cenas preferidas, asique son varias veces a lo largo del mes que la suelo preparar. Una receta sencilla y deliciosa.
Arroz con salchichas de viena en salsa de tomate
El arroz es uno de mis cereales preferidos. Me encanta comer en arroz en sopa, en guisos, en postres, etc. Por eso os voy a contar un plato que me encanta y donde combino mis dos grandes gustos, el arroz y las salchichas. Os voy a decir cómo preparar un delicioso arroz con salchichas de Viena en salsa de tomate con el que os vais a chupar los dedos, y lo digo literalmente.
En primer lugar, vamos a hervir el arroz hasta que esté al dente. Una vez esté, lo retiraremos del fuego, las colaremos y colocaremos en un bol.
Cupcake de vainilla con corazón de mantequilla
Los cupcakes son unos pastelitos que se han puesto muy de moda los últimos años en España, porque en América o Inglaterra llevan muchos años haciéndolos. Son una especie de magdalena que puede ir rellena o no y van decorados con buttercream o crema de mantequilla. Yo os voy a decir como preparo yo un riquísimo cupcake de vainilla con corazón de mantequilla. ¡Delicioso!
Lo primero que haremos será batir los huevos con el azúcar en un bol. Después vamos a añadir la leche, la esencia de vainilla, la mantequilla y continuaremos batiendo hasta obtener una crema.
Solomillo de cerdo al oporto
Para hacer este delicioso solomillo de cerdo al oporto es idóneo conseguir una buena pieza de carne y un buen vino de Oporto. El resto, tener tiempo de hacer y, sobre todo, tiempo de disfrutarlo.
Limpiar el solomillo y rociarlo de aceite. Salpimentar al gusto y reservar hasta que se caliente la sartén con el aceite a una temperatura alta.. Entonces, echar el solomillo a fuego moderado, dándole vueltas para que se haga por todos los lados hasta que esté al punto que guste.
Marinadas para carnes
Viene bien tener una idea de marinada para carnes, te salva de un apuro si de repente te surge una cena y no sabes muy bien qué hacer. De todas formas, si todavía no has preparados ninguna tan elaborada, creo que te vas a aficionar a ello. Da un sabor a la carne riquísimo, vale la pena el esfuerzo.
Cóctel de frambuesa y melocotón
Uno de los cócteles más delicioso que he probado yo nunca es este cóctel de frambuesa y melocotón. Es refrescante, y la dulzura de las frutas contrasta deliciosamente con lo seco del cava. El cóctel perfecto para refrescar tus noches en verano con los amigos.
Pollo adobado al horno
El pollo es una carne que nos permite cocinarla de mil maneras diferentes y que acepta casi cualquier tipo de ingrediente, siempre esta buena. Unos de mis platos que más me gustan, donde el pollo es el protagonista, es el pollo adobado al horno. Es un plato que hemos comido toda la vida pero que está increíblemente bueno. No podéis perder la oportunidad de comerlos una y otra vez.
Macedonia con helado
Hacer la macedonia con helado es para que sea un poco diferente de la típica simplemente. Realmente, este postre lo hago en verano, pero pocas veces en invierno.
Para preparar toda la fruta de la macedonia hay que ir por orden. Retirarle las semillas al melón y sacarle bolitas de la pulpa con un vaciador. Una vez listas, ponerlas en una fuente grande en el que se va a colocar toda la macedonia.
Lavar bien los fresones con abundante agua y quitarles las hojas verdes. Cortarlas al gusto y colocarlas en la fuente con el melón.
Espinacas con marisco y huevo
Hacer espinacas con marisco y huevo es mucho más atractivo que comerlas solas, además de que es un plato mayormente elaborado, por lo que se podría hacer perfectamente para una cena de estas más comprometidas.
Pelar las gambas y los langostinos con cuidado, y reservarlos para después. Los caparazones y las cabezas de éstos se cuecen en una cacerola con abundante agua y un poquito de sal al gusto. Una vez listo, se cuela el caldo y se cuece en él las espinacas añadiendo algo más de sal.