Bizcochuelo

Ya me he hartado de tanto bollo de chocolate, tarta de fresa, brownie, tarta de queso con frambuesa, pastel con arándanos…yo quería un bollo normal, para mojar con mi café. ¿Por qué cada vez comemos menos los bizcochos normales? ¡Con lo ricos que están! Pues me he revelado y he bautizado como “bizcochuelo” a mi bollo para desayunar y merendar. Me lo hago yo y me aseguro de tener un simple bollo, rico y esponjoso, para mojar en mi café por las mañanas.

Pollo con cerveza

Somos tres compañeros de piso, amigos de toda la vida, que el domingo quisimos innovar en nuestra capacidad culinaria, que no es ni mucho menos avanzada, pero que dimos en el clavo. Nos compramos pollo y dijimos: “¿Con qué comemos esto?” Pues vimos unos botellines de cerveza y… ¡pollo a la cerveza! Así somos nosotros, que nos apañamos con cualquier cosa.

Legumbre con carne

La legumbre con carne es de esos platos contundentes perfectos para los fríos días de invierno. En cuanto das el primer bocado, te reconforta y hace que entres en calor. En mi casa se lleva haciendo toda la vida, y pienso que será de esos que vayan pasando de generación en generación. Delicioso y sencillo.

Pizza de atún y anchoas

La pizza, al igual que la pasta, suele ser un plato que le gusta comer a casi todo el mundo. Aunque las precocinadas están muy ricas, yo prefiero hacerlas en casa, así me aseguro de los alimentos que lleva y del porcentaje de calorías que tiene. Además, es un plato que suelo preparar con mis niños, ya que han salido tan cocinillas como la madre. La verdad que nos lo pasamos muy bien. La pizza atún y anchoas, está súper rica. Espero que la elaboréis ustedes en casa.
En primer lugar, en una sartén con un poco de aceite, pocharemos la cebolla.

Pastel de café

Un poco complejo este pastel de café y bastante explosivo de sabor, por eso me encanta hacerlo. Espero que su sabor te sorprenda tanto como lo hizo conmigo, y sea una de tus recetas más socorridas para las cenas con amigos.

Cabrito guisado con setas

Esta receta de cabrito guisado con setas lleva su tiempo pero merece la pena absolutamente. Yo creo que la cocina, al final, es muy agradecida. Sí es cierto que muchas veces nos pasamos horas en ella y luego no nos da los resultados que queremos, pero hay que tener paciencia. A mí, este guiso no me salió bien por mucho tiempo, pero como me encantaba me dedicaba a perfeccionarlo. Ahora espero que te guste a ti.

Mermelada de remolacha

La mermelada de remolachas está deliciosa acompañando a un queso blanco, por ejemplo, o a alguna verdura tipo el calabacín.
Para empezar, lavar y hervir las remolachas. Cuando estén blanditas y tiernas, escurrirlas y pelarlas. Aplastarlas con un mazo y pasarles una batidora para que se queden echas puré.
Colocar en una cacerola el azúcar y cubrirlo con agua. Dejarlo hervir hasta que el azúcar se disuelva completamente y, pasado ese tiempo, añadir las remolachas, la glucosa y el limón, que debe estar cortado en cubitos más bien finos.