Sangría

Vino tinto, azúcar, frutas, gasesosa, hielo, canela… ¡sangría!, o lo que es lo mismo, una de las bebidas más características de España. Es una bebida refrescante, sabrosa, ideal para tomar en compañía de amigos y para pasar los largos días de verano. Aunque, por supuesto, se trata de una bebida riquísima en cualquier época del año. Eso sí… como una rica sangría casera, no hay nada. De modo que ¡manos a la obra!

Batida de mango (a mi estilo)

Los batidos elaborados a base de frutas, yogurt e hielos picados, me encantan. Son muy nutritivos y es una divertida manera de darles a los peques fruta. A día de hoy los podemos encontrar en cualquier heladería o establecimientos de comida rápida. Pero como no hay nada como lo natural hecho en casa, os voy a mostrar cómo hacer una refrescante batida de mango A mí me encanta beberlo sobre todo en verano aunque he de decir que en casa lo beberemos en cualquier época del año. ¡Nos encanta!

Salsa Tártara con pepinillos

Una de las salsas más famosas, junto con el kétchup, la mayonesa o la mostaza, es la salsa tártara. Para quienes no lo sepáis, esta salsa está compuesta mayonesa, mostaza y pepinillos en vinagre muy finamente picados junto con alcaparras, aceitunas, cebollas y rábano; a veces se suele añadir perejil. Yo os voy a decir como elaboro yo mi salsa tártara de pepinillos Está deliciosa y con carnes es el acompañante perfecto.
Lo primero de todo es escurrir bien los pepinillos, y las alcaparras y picarlas un poco. Se pica también las finas hierbas.

Bizcocho mármol

Lo mejor de este bizcocho no es solo su sabor, aunque es uno de los mejores que yo nunca he probado, sino es su aspecto. Cuando partes las primeras rebanadas de él y ves el bonito y delicado dibujo de su interior. El bizcocho mármol es riquísimo y sorprende a todos a los que se lo ofreces. Si quieres causar mayor efecto, cuando lo vayas a servir hazlo cuando está todavía entero, para que la sorpresa llegue al rebanarlo.

Bizcocho de nieve

El bizcocho de nieve, llamado así por mis hijos, que lo ven espolvoreado de azúcar glas y les recuerda, es uno de los bollos más sencillo pero bien sabroso que he hecho. La verdad que lo hice pensando en tomarlo mojado en el café o en la leche con el cacao, así preferí no añadirle nada más.