Ñoquis de patata con tomate, albahaca y queso
Estos ñoquis de patata con tomate, albahaca y queso guardan todos los tesoros de la gastronomía italiana y los sazonan con un poquito de bacón. Cuando pongas las fuente en el centro de la mesa, comprobarás cómo hasta el menos hambriento rebaña su plato sin dejar ni las migajas.

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Cerveza de mantequilla de Harry Potter
La receta original de Las Tres Escobas está celosamente guardada por madame Rosmerta (y, en el mundo muggle, por los propietarios del parque temático de Harry Potter en Orlando) pero, tras varios experimentos entre ollas y fogones en la cocina (la única clase de Pociones fuera de Hogwarts), aquí encontrarás una versión sabrosa, caliente y reconfortante, de la cerveza de mantequilla de Harry Potter. ¡Brinda con ella para celebrar el vigésimo aniversario de la publicación de La Piedra Filosofal!
Ossobuco con puré de patata
Una receta completa y cargada de sabor: este ossobuco con puré de patatas es el almuerzo ideal para esos días en los que tienes un poco de tiempo y te apetece lucirte en la cocina.

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Ñoquis de patata con champiñones
No es una receta para salir del paso ni te solucionará una cena en un cuarto de hora. Estos ñoquis de patata con champiñones requieren una elaboración cuidada que no debe alterarse por las prisas. No hay una gran complicación; sólo ensayo-error hasta cogerles el tranquillo. Ponte manos a la obra un día que tengas un par de horas libres por delante y relájate con el tacto de la masa y el olor de los champiñones salteados en mantequilla.

Cotton cheesecake
¿Complicado? Un poco. ¿Sabroso? Mucho. ¿Sorprendente? ¡Sin lugar a dudas! El cotton cheesecake, o la versión japonesa del pastel de queso, lleva varios años hipnotizando las redes sociales con su seductor bamboleo. El “algodón” de su nombre no es casual: tiene una textura asombrosamente ligera y esponjosa que encandila lo suficiente como para que se formen colas kilométricas frente a las pastelerías japonesas que elaboran el cotton cheesecake tradicional.
Rosquillas de limón y pistachos
¿Quién puede resistirse a una merienda de rosquillas de limón y pistacho? Esta receta coge las rosquillas tradicionales y las viste de fiesta con el sabor cítrico del limón y la crujiente suculencia de los pistachos. Y además, son muy sencillas de hacer. No hay excusa para no darse un capricho goloso esta tarde.

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Solomillo con salsa de setas y alcaparras
Prepara un soberbio almuerzo con este solomillo con salsa de setas y alcaparras. Guarnecido con queso parmesano y hojas frescas, esta receta es una auténtica fiesta de sabores, texturas y matices. La protagonista absoluta e indiscutible de este plato es la carne: adquiere un buen solomillo de ternera y nada podrá salir mal.

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Pollo korma
Si te apetece darle un toque de exotismo a un almuerzo o una cena, la cocina india es siempre una sabrosa elección. Pese a que las listas de ingredientes sean, por lo general, bastante extensas, la mayoría de productos corresponde a especias y aderezos que en un momento dado pueden ser sustituibles e incluso prescindibles. Este pollo korma es una preparación heterodoxa que aguantará sin problemas cualquier modificación que quieras hacerle y se mantendrá rico y aromático.
Coliflor gratinada
Esta coliflor gratinada, cremosa y crujiente, es una de las formas más apetitosas de consumir esta inflorescencia. El aporte calórico de la bechamel se contrarresta con la gran cantidad de agua, fibra y antioxidantes que aporta la coliflor, de modo que resulta un plato que llena el estómago pero sin resultar pesado.

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Lasaña de gambas y pesto
¿Hay alguien que pueda resistirse a un suculento y humeante plato de lasaña recién hecha? La pasta suave, el relleno fundiéndose, el aroma que se extiende por toda la casa… desde luego, el gato Garfield sabía lo que se hacía. Esta lasaña de gambas y pesto es una versión liviana y refrescante de la receta tradicional, pero no pierde ni un ápice de su goloso encanto.

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